Desafío de equipamiento para estudiantes de la Universidad Politécnica de Santiago
El politécnico Víctor Manuel Espaillat en Santiago tiene carencias de equipos y laboratorios para impartir carreras técnicas. A pesar de recibir el 4% del PIB desde 2013, varios politécnicos en la zona operan con limitaciones en equipos, herramientas y personal docente, lo que dificulta la formación técnica de los estudiantes. Reporteros del Listín Diario evidenciaron laboratorios incompletos, áreas técnicas inoperativas por falta de profesores y equipos informáticos insuficientes. A pesar del crecimiento del presupuesto educativo, que ha aumentado de 99,628 millones de pesos a 332,030.6 millones de pesos asignados para 2026, la situación en los politécnicos sigue siendo precaria.
El Politécnico Víctor Manuel Espaillat en Santiago, al igual que varios centros educativos de la zona, se enfrenta a carencias de equipos y laboratorios que dificultan la formación técnica de sus estudiantes. A pesar de recibir una parte del Producto Interno Bruto (PIB) desde 2013, la falta de recursos limita el desarrollo de carreras técnicas.
Reporteros del Listín Diario realizaron un recorrido que reveló la precaria situación en la que se encuentran los laboratorios incompletos, áreas técnicas inoperativas por falta de personal docente y equipos informáticos insuficientes en diversos politécnicos de Santiago.
A pesar del incremento en el presupuesto educativo, que ha pasado de 99,628 millones de pesos a 332,030.6 millones de pesos asignados para 2026, la realidad en los centros técnicos sigue siendo desafiante y poco alentadora.
Un claro ejemplo es el caso del antiguo Liceo Yoryi Morel, convertido en politécnico en 2022. Aunque inició con tres especialidades, actualmente solo dos están en funcionamiento debido al cierre de un área por falta de docentes, una situación que persiste sin solución por parte de las autoridades educativas.
En el campo de la informática, por ejemplo, se evidencian serias limitaciones en el Politécnico Víctor Manuel Espaillat, donde el laboratorio cuenta con solo cinco computadoras para más de cien estudiantes inscritos en el área.
Situaciones similares se repiten en otros centros como el Ramón Dubert Novo, donde los docentes señalan la obsolescencia de los equipos y la falta de programas informáticos especializados para la formación técnica.
A pesar de los esfuerzos por dotar a los centros de recursos, como en el caso de la donación de un laboratorio por parte de la Corporación Zona Franca de Santiago al Dubert Novo, los recursos siguen siendo insuficientes para cubrir las necesidades educativas de los estudiantes.
Es fundamental que las autoridades educativas y gubernamentales tomen medidas concretas para mejorar las condiciones de los politécnicos y garantizar una formación técnica de calidad para los jóvenes dominicanos que buscan desarrollarse en diferentes áreas profesionales.
