Destitución de Ozoria por el Vaticano
El Vaticano despojó a Ozoria Acosta de sus responsabilidades por “mala administración”. La carta de despedida del arzobispo de Santo Domingo sorprendió a la cúpula eclesiástica. Se revelaron cuestionamientos sobre su liderazgo y señalamientos sobre su entorno familiar. Esta decisión podría interpretarse como un golpe inédito en la historia reciente del catolicismo local.
El Vaticano ha tomado una decisión inusual al despojar a Ozoria Acosta de todas sus responsabilidades debido a “mala administración”. La sorpresiva carta de despedida del arzobispo de Santo Domingo ha causado revuelo en la cúpula eclesiástica. Se han revelado críticas sobre su liderazgo y señalamientos relacionados con su entorno familiar. Esta medida podría interpretarse como un golpe sin precedentes en la historia reciente del catolicismo local.
La carta de despedida de Francisco Ozoria Acosta ha causado conmoción en la jerarquía eclesiástica dominicana. En ella, Ozoria reconoce haber sido despojado de sus responsabilidades por el Vaticano debido a supuestas irregularidades en su gestión, lo que constituye un hecho inusual en la historia reciente de la iglesia local.
Sin embargo, la destitución de Ozoria no fue repentina. Su comunicado, difundido el 12 de noviembre, reveló una serie de críticas y rumores que lo rodeaban desde hacía tiempo: cuestionamientos sobre su liderazgo, acusaciones relacionadas con su entorno familiar y chismes que llegaron hasta la Santa Sede.
En 2021, el entonces obispo de Baní, Víctor Masalles, realizó declaraciones que sacudieron la Iglesia dominicana, señalando una falta de liderazgo en la institución y criticando la gestión pastoral de la Arquidiócesis de Santo Domingo. Estas palabras fueron interpretadas como una crítica velada a la labor de Ozoria como arzobispo metropolitano.
Además, Ozoria se vio envuelto en controversia debido a acusaciones de enriquecimiento indebido contra su fallecido hermano, lo que generó aún más tensiones en su entorno. El arzobispo reconoció públicamente que estas denuncias llegaron hasta el Vaticano, lo que sugiere que su administración estaba siendo cuestionada a nivel internacional.
Por otra parte, el caso del obispo auxiliar de Santo Domingo, Ramón Benito Ángeles, quien está siendo investigado por presunta agresión sexual ocurrida en 1994, ha generado gran atención mediática y ha puesto en entredicho el proceso de selección de personal eclesiástico durante la gestión de Ozoria.
Estos acontecimientos han sacudido los cimientos de la iglesia local y han generado debate en torno al liderazgo y la transparencia en la institución. La destitución de Ozoria Acosta marca un hito en la historia reciente del catolicismo en República Dominicana, dejando abiertas múltiples interrogantes sobre el futuro de la iglesia en el país.
