Doble homicidio: Nelson Miranda asesinó a su esposa en Navidad y a su pareja y suegra 47 años después
Nelson Feliz Miranda Hermida, un hombre de 79 años, cometió su segundo feminicidio el domingo 12 de octubre en su residencia en el sector El Millón, en el Distrito Nacional. En 1978, mató a su primera esposa. En esta ocasión, disparó y mató a su esposa Mayra Martínez Romero, de 65 años, y a la madre de esta, Doris Romero, de 86 años, antes de quitarse la vida con la misma arma.
Nelson Feliz Miranda Hermida, un hombre de 79 años, ha conmocionado a la sociedad dominicana al cometer su segundo feminicidio. Este trágico suceso tuvo lugar el domingo 12 de octubre en su residencia en el sector El Millón, en el Distrito Nacional. Lo impactante es que esta no es la primera vez que este hombre perpetra un acto tan desgarrador. En 1978, acabó con la vida de su primera esposa, Ana Argelia Abreu, a la edad de 32 años.
El modus operandi de Miranda Hermida revela una escalofriante frialdad. En aquel fatídico 24 de diciembre de 1978, llevó a su esposa Ana Argelia a un salón de belleza, donde le arrebató la vida de un solo disparo. A pesar de este acto atroz, continuó su vida como si nada hubiera sucedido, formando una nueva familia, que lamentablemente también se vio afectada por su violencia.
Casi cinco décadas después, la historia se repite de manera aún más trágica. El mismo agresor, ahora con 79 años, acabó con la vida de su segunda esposa, Mayra Martínez Romero, de 65 años, y de la madre de esta, Doris Romero, de 86 años, antes de quitarse la vida con la misma arma. Este doble feminicidio ha conmocionado a la sociedad dominicana y a sus vecinos, quienes aseguran no haber presenciado ningún indicio de violencia en la residencia.
La reincidencia de un feminicida es un tema que plantea interrogantes sobre cómo un individuo con antecedentes tan graves pudo llevar una vida normal y portar un arma de fuego. La falta de control sobre la violencia intrafamiliar en la República Dominicana se manifiesta en cifras alarmantes, con decenas de mujeres fallecidas cada año, sumando hasta el momento unas 50 víctimas desde enero. La tragedia de 1978 vuelve a cobrar relevancia con este nuevo episodio, recordándonos la urgente necesidad de abordar este tipo de violencia de manera más efectiva en la sociedad.
