Dominicano en Israel: Resiliencia, Desafíos, Unidad y Esperanza
Anthony Raphael Escoboza ha vivido en Israel durante cinco años. Recientemente estuvo en República Dominicana para asistir al Premio Nacional de la Juventud 2026, donde fue nominado en la categoría ‘Dominicanos en el Exterior’. A pesar de haber nacido en Miami, Escoboza siente un profundo amor por su patria y trata de mantener una actitud positiva ante la situación actual en Israel, donde reside con su esposa.
Anthony Raphael Escoboza ha pasado cinco años viviendo en Israel, pero su corazón sigue latiendo fuerte por su patria, la República Dominicana. Recientemente, tuvo la oportunidad de regresar a su tierra natal para participar en el Premio Nacional de la Juventud 2026, donde fue nominado en la categoría de ‘Dominicanos en el Exterior’. Aunque nacido en Miami, su amor por el país que lo vio crecer es innegable.
Durante su visita a la República Dominicana a fines de enero, jamás imaginó que apenas un mes después estaría presenciando de primera mano el inicio de un conflicto bélico en Israel. A pesar de la difícil situación, Anthony trata de mantener una actitud positiva y optimista, demostrando su compromiso con ambos países.
En Israel, donde reside con su esposa, Anthony ha tenido que adaptarse a una realidad marcada por tensiones y conflictos. Desde que comenzó la confrontación directa con Irán a finales de febrero de 2026, la vida en Israel ha tomado un rumbo serio pero estable. A pesar de las dificultades, Anthony destaca la determinación y resiliencia de la gente, que continúa con sus vidas cotidianas, trabajando, estudiando y construyendo familias.
A pesar de vivir en un lugar donde las amenazas son parte de la cotidianidad, Anthony reconoce la preparación y unidad de la población israelí, así como la existencia de sistemas de defensa avanzados y una infraestructura civil bien preparada. Aunque el miedo está presente, la vida sigue su curso, con la esperanza como guía.
Fundador de Esco Media Group (EMG), Anthony dirige su empresa estadounidense desde Israel, y su trabajo como consultor en estrategias de comunicación internacional no se ve afectado por la realidad que vive en el Medio Oriente. Su experiencia en asesoramiento para la Cámara de Comercio Israel–América Latina y la Federación de Cámaras Binacionales de Comercio de Israel le permite vislumbrar posibles impactos económicos a corto y largo plazo debido a la situación política en la región.
A pesar de las adversidades, Anthony sigue siendo un embajador de la dominicanidad, llevando en alto sus raíces mocañas y cotuisanas, a pesar de haber nacido en tierras estadounidenses. Su historia es un testimonio de valentía, resiliencia y amor por su país, la República Dominicana, y por la nación que actualmente le acoge, Israel.
