El cineasta cubano Miguel Coyula opina sobre el diálogo con el Gobierno actual

El cineasta cubano Miguel Coyula opina sobre el diálogo con el Gobierno actual

El cineasta independiente cubano Miguel Coyula ha sido galardonado con el premio a Mejor Documental en los premios Cinema Tropical de Nueva York por su obra “Crónicas del absurdo”. A pesar de filmar premiadas películas en Cuba, el gobierno de la isla no reconoce su trabajo como cineasta y sus largometrajes no son reconocidos en el país. La película es una recopilación de 10 años de situaciones absurdas, presentadas en un formato innovador y audaz. Coyula solo puede proyectar sus trabajos en su casa en el barrio habanero del Vedado.

El cineasta independiente cubano Miguel Coyula ha sido reconocido con el premio al Mejor Documental en los premios Cinema Tropical de Nueva York por su obra “Crónicas del absurdo”. A pesar de su éxito y premios en Cuba, el gobierno en la isla no reconoce su labor como cineasta y sus largometrajes no tienen validez en el país. La película es una recopilación de situaciones absurdas de 10 años, presentadas de forma innovadora y audaz. Coyula solo puede mostrar sus obras en su casa en el barrio habanero del Vedado.

El director cubano independiente Miguel Coyula vive una paradoja absurda: realiza sus exitosas películas en Cuba, pero para el Gobierno de la isla, él no es considerado un cineasta y sus largometrajes prácticamente no existen en el país.

Esta contradicción puede explicar el título de su última creación: “Crónicas del absurdo”. Gracias a esta obra, ha sido galardonado con el premio al Mejor Documental en los premios Cinema Tropical de Nueva York, tras recibir el reconocimiento en el Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam.

La película es una recopilación de 10 años de situaciones “absurdas” presentadas de manera atrevida y astuta. Una especie de catarsis, como explica el propio Coyula en una entrevista con EFE. Sus películas solo pueden ser proyectadas en el salón de su hogar en el céntrico barrio habanero del Vedado.

A lo largo de poco más de una hora, el director muestra grabaciones de audio, obtenidas con un celular oculto, de diferentes momentos en los que él y su pareja, la actriz y escritora Lynn Cruz, han sido interrogados por las autoridades cubanas.

La intimidación y la censura provienen de su independencia: Coyula no forma parte del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y no tiene intención de hacerlo. Él cree en la independencia total, tanto en contenido como en forma, por lo que se distancia de la Asamblea de Cineastas Cubanos (ACC), un grupo que busca acabar con la censura en el sector.

El desafío técnico para Coyula fue cómo crear un documental utilizando solo grabaciones de audio y subtítulos. Logró esto emparejando los archivos de audio con imágenes de cuadros de la pintora cubana Antonia Eiriz, utilizándolas para representar a los burócratas que los interrogaban.

El documental es una denuncia sin necesidad de un narrador para poner al espectador en contexto. Su objetivo es exponer la actuación del aparato estatal y de los círculos oficiales del cine cubano, mostrando la lucha de Coyula y Cruz contra la censura y la represión.