El Padre Rogelio sobre la justicia dominicana: “Como la serpiente, solo muerde a los descalzos”
Familiares honran a las víctimas del colapso del club nocturno Jet Set durante una eucaristía a diez meses del incidente. El padre Rogelio Cruz ofició la ceremonia junto a otros sacerdotes. Durante la misa, Cruz expresó críticas hacia la justicia dominicana y las autoridades por declarar inadmisible una solicitud de nuevo peritaje realizada por los familiares de las víctimas.
Hace diez meses, en el club nocturno Jet Set, un trágico colapso dejó a familias enteras sumidas en el dolor y la pérdida. En un gesto de amor y memoria, familiares y amigos se reunieron para recordar a las víctimas y honrar a los sobrevivientes en una emotiva eucaristía.
El padre Rogelio Cruz, junto a otros sacerdotes, presidió la ceremonia en la que se expresaron duras críticas hacia el sistema judicial dominicano y las autoridades por no permitir un nuevo peritaje solicitado por los familiares de las víctimas. Cruz no dudó en señalar la falta de justicia y equidad en el proceso.
Tras la misa, los asistentes se dirigieron a la puerta del club nocturno para erigir un memorial en memoria de aquellos que perdieron la vida en esa fatídica noche. Este gesto simbólico buscaba mantener viva la memoria de quienes ya no están, en un lugar que fue testigo de tristeza y tragedia.
La lucha por la justicia y el recuerdo de los seres queridos perdidos se mezclaron en un acto de profundo significado. La comunidad se unió para recordar, para exigir justicia y para mostrar que el dolor no se olvida, que las heridas siguen abiertas y que la lucha por la verdad continúa.
En un momento cargado de emotividad y solidaridad, las velas iluminaron el camino de quienes ya no están, y las fotografías recordaron a cada una de las almas que se apagaron en aquella fatídica noche. El memorial se erigió como un testimonio de amor, de duelo y de la necesidad de que se haga justicia.
La memoria de aquellos que partieron prematuramente sigue viva en cada gesto, en cada palabra y en cada oración. Que este acto de recordación sirva como recordatorio de que la lucha por la verdad y la justicia nunca debe cesar, y que el amor por aquellos que ya no están nos guíe en el camino hacia un mañana más justo y equitativo.
