El plan de austeridad no detiene la compra de vehículos de lujo en el Gobierno.
El presidente Luis Abinader aumentó en un 123 % el gasto anual en compra de vehículos en sus primeros tres años de gestión, a pesar de haber ordenado limitar estas adquisiciones en junio del 2021 como parte de un plan de austeridad. Se adquirieron unidades para emergencias, seguridad ciudadana, transporte escolar y también yipetas para funcionarios. Entre el 2018 y el 2020, hubo un descenso del 87.21 % en el gasto de vehículos de motor, pero en el año pandémico 2020 se invirtió esta tendencia con un aumento del 590.91 % tras la emisión del Decreto 396-21.
El presidente Luis Abinader ha sido el protagonista de un tema candente en los últimos años: el aumento del gasto en la compra de vehículos durante su gestión. A pesar de haber anunciado medidas de austeridad en junio de 2021 que incluían limitar estas adquisiciones, el gasto anual se ha incrementado en un 123 % en sus primeros tres años de gobierno.
Este incremento ha sido notable, especialmente en un contexto donde se había observado una reducción del 87.21 % en el gasto de vehículos de motor entre 2018 y 2020. Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en el año 2020, con un aumento del 590.91 % tras la emisión del Decreto 396-21.
Aunque la mayoría de los vehículos adquiridos estaban destinados a emergencias, seguridad ciudadana y transporte escolar, también se compraron yipetas para funcionarios públicos. Esta situación generó debate y críticas, dado que contrastaba con las directrices de austeridad planteadas.
El total destinado a la compra de vehículos durante la gestión de Abinader asciende a alrededor de 27,000 millones de pesos, según la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP). Un incremento significativo que ha llevado el gasto a niveles no vistos en los últimos siete años.
Las adquisiciones incluyen desde autobuses para transporte escolar hasta camiones militares y ambulancias para el sistema de emergencias. Sin embargo, también se han registrado compras de lujo, como una yipeta Lincoln Navigator de 2024 por 9.3 millones de pesos.
La polémica también ha rodeado licitaciones específicas, como la del Ministerio de Educación en 2023, que incluyó 10 yipetas de alto costo para uso del ministro y sus viceministros. Estas decisiones han generado cuestionamientos sobre la priorización de gastos en un contexto de supuesta austeridad.
En resumen, el aumento del gasto en vehículos durante la administración de Luis Abinader ha generado controversia y debate en la opinión pública. Mientras se destinan importantes sumas a vehículos para emergencias y transporte público, las adquisiciones de lujo para funcionarios han sido objeto de críticas y escrutinio por parte de la sociedad.
