Fallecimiento de Eduardo Palmer: Pionero del Cine Dominicano

Fallecimiento de Eduardo Palmer: Pionero del Cine Dominicano

Eduardo Palmer, pionero del cine dominicano, falleció en Santo Domingo. Nacido en Cuba, se estableció en la ciudad hace más de seis décadas. Su legado en la industria cinematográfica se destaca por su trabajo en Cinevisión, canal 19. Además, fue parte de iniciativas como Planeta 3, el primer programa de debate político dominicano. Su fallecimiento fue confirmado por Jorge Muñoz S., quien fue designado como su sucesor en una reunión previa.

Eduardo Palmer, un pionero del cine dominicano nacido en Cuba, dejó un legado imborrable en la industria cinematográfica al fallecer en Santo Domingo. Hace más de seis décadas, se estableció en la ciudad, donde su pasión por el cine lo llevó a trabajar en Cinevisión, canal 19, y a participar en iniciativas como Planeta 3, el primer programa de debate político dominicano.

Su influencia y contribuciones en el mundo del cine resonaron fuertemente en la región. Desde sus inicios en 1959, cuando filmó la entrada de Fidel Castro a La Habana con seis cámaras a color, mostrando una ambición formal poco común para la época. Palmer, a través de su empresa Cuba Color, capturó momentos históricos que más tarde se transformarían en documentales que lo incomodarían, pero que serían valiosos testimonios de la historia latinoamericana.

Con ojos claros e inquisitivos, Palmer documentó seis guerras latinoamericanas, desde la euforia de la revolución cubana hasta la cruda realidad de conflictos bélicos. Su trayectoria cinematográfica incluyó la producción de películas emblemáticas como “Vudú sangriento” y “Los Gusanos”, que se convirtieron en monumentos del cine cubano en el exilio.

A lo largo de su carrera, Palmer fundó el Noticiero Nacional en República Dominicana en 1963, dando inicio a una filmografía prolífica que incluyó docenas de largometrajes y más de cien documentales. Su incansable labor lo llevó a Miami en 1996, donde continuó produciendo programas para PBS y manteniendo una audiencia continental.

En 2015, publicó su autobiografía y donó una colección de títulos sobre Cuba a una emisora federal, reconociendo la importancia de preservar este material. Con una persistencia admirable, Eduardo Palmer retrató el siglo XX latinoamericano, dejando un legado invaluable en la industria cinematográfica que perdurará en el tiempo.