Franklin Domínguez: Una leyenda del arte dominicano
Franklin Domínguez falleció a los 94 años el martes 26 de agosto de 2025, tras luchar contra el cáncer y otras enfermedades. Conocido por su papel como dramaturgo, actor, político, abogado, filósofo, escritor y director de la primera película dominicana en 1963, dejó un legado en cada una de estas áreas. Amigos y colegas lo recuerdan con cariño, destacando su extensa producción dramática que abarcó diversos géneros teatrales y su pasión por el teatro, donde encontró su verdadera vocación a lo largo de los años.
El martes 26 de agosto de 2025, el mundo del teatro y las artes sufrió una pérdida irreparable: Franklin Domínguez, un hombre multifacético y apasionado, falleció a los 94 años tras una larga batalla contra el cáncer y otras enfermedades. Conocido por su brillante trayectoria como dramaturgo, actor, político, abogado, filósofo, escritor y director de cine, dejó una huella imborrable en cada una de estas disciplinas.
Su amor por el teatro era innegable, encontrando en las tablas su verdadera vocación y convirtiendo cada representación en una experiencia única. Amigos y colegas lo recuerdan con cariño, destacando su extensa producción dramática que abarcó géneros tan diversos como la comedia, la tragedia, la sátira política, el teatro infantil, la ópera y el drama cotidiano.
Franklin Domínguez, también conocido como Franklin Domínguez Hernández, se definió a sí mismo en redes sociales como un hombre de muchas facetas: dramaturgo, actor, político, abogado, filósofo, escritor y director de “La Silla”, la primera película dominicana estrenada en 1963. Cada uno de estos roles dejó una marca imborrable en el mundo artístico y cultural.
Artistas como Carlota Carretero, Elvira Taveras, Waddys Jáquez y muchos más, reconocen la trayectoria y el legado invaluable de Franklin Domínguez. Su amigo Homero Luis Lajara Solá, el ministro de Cultura Roberto Ángel Salcedo, y otros colegas lamentan su partida y celebran su contribución al teatro dominicano.
Con más de 80 obras escritas y representadas en escenarios de todo el mundo, Franklin Domínguez deja un legado que perdurará por generaciones. Obras como “Los borrachos”, “La broma del senador” y “Duarte entre los niños y Hostos: el hombre que anhelaba una patria” son solo una muestra del talento inigualable de este maestro de las artes.
Su vida y obra inspiran a seguir trabajando con el mismo compromiso y pasión que él demostró a lo largo de su carrera. Franklin Domínguez no solo fue un maestro del teatro, sino una fuente de inspiración para todos aquellos que buscan en el arte una forma de transformar la realidad y elevar el espíritu.
