Grave estado de niña baleada en Capotillo: disminuyen posibilidades de recuperación completa.

Grave estado de niña baleada en Capotillo: disminuyen posibilidades de recuperación completa.

Madre de niña herida en tiroteo en Capotillo exige justicia para su hija de 9 años. La menor se encuentra en estado crítico en el hospital Marcelino Vélez Santana después de ser alcanzada por una bala que le causó graves lesiones en la columna vertebral. Los médicos advierten que podría quedar paralítica. Los padres han presentado una denuncia y el presunto responsable se ha entregado a las autoridades.

La historia de Nairoby Martínez es desgarradora y llena de dolor. Su hija de nueve años se debate entre la vida y la parálisis tras haber sido alcanzada por una bala perdida en un tiroteo en Capotillo. La pequeña se encuentra en estado crítico en el hospital Marcelino Vélez Santana, donde los médicos advierten que podría quedar postrada en una silla de ruedas para siempre.

Nairoby, entre lágrimas y con el corazón destrozado, clama por justicia para su hija, quien solo debería preocuparse por jugar y soñar con un futuro brillante. Su esposo, Juan Carlos Tejeda, recibió la devastadora noticia de que su pequeña podría no volver a caminar, una noticia que se confirmó más tarde con el diagnóstico de los médicos.

La familia, a pesar del miedo y la angustia, decidió levantarse y exigir justicia. Presentaron una denuncia contra el presunto responsable, John Lariel Báez Álvarez, quien se entregó a las autoridades tras el incidente. Aunque las autoridades no tienen registros criminales previos del acusado, la gravedad de lo sucedido no puede ser ignorada.

La niña, que anhelaba convertirse en voleibolista, vio sus sueños truncados por la violencia desatada en un conflicto por mil pesos. Lo que empezó como una discusión trivial entre vecinos terminó en un caos de machetes y disparos, dejando a una inocente criatura en medio de la tragedia.

Juan Carlos, el padre desconsolado, clama por justicia y se aferra a la esperanza de que la investigación avance con celeridad. No hay cantidad de dinero que pueda reparar el daño causado a su hija, solo la certeza de que se haga justicia en medio de tanto sufrimiento.

La familia espera que este trágico evento no quede impune y que la niña pueda recuperarse, aunque el camino hacia la justicia y la sanación será largo y arduo. Mientras tanto, Capotillo y sus habitantes se enfrentan a las consecuencias de la violencia desatada, recordándonos a todos que la paz y la seguridad son tesoros frágiles que debemos proteger con todas nuestras fuerzas.