Henry Hierro: La leyenda del merengue dominicano
Henry Hierro, junto a Víctor Roque, formó la orquesta merenguera La Gran Manzana en Nueva York. Su interés inicial era el rock and roll, pero motivado por su abuela y por necesidades económicas, incursionó en el merengue, convirtiéndose en un referente del género. Su abuelo cubano, músico polifacético, le transmitió su pasión por la música desde pequeño. Hierro se crió en San Francisco de Macorís, donde participó en orquestas big band como Los Bravos de Juan Félix.
Henry Hierro, junto a Víctor Roque, fundó la orquesta merenguera La Gran Manzana en Nueva York. Aunque su pasión inicial era el rock and roll, por influencia de su abuela y por motivos económicos, incursionó en el merengue, convirtiéndose en una figura destacada del género. Heredó su amor por la música de su abuelo cubano, un músico versátil que le enseñó a tocar varios instrumentos desde pequeño.
A pesar de no haber imaginado convertirse en merenguero en su juventud, Hierro se sumergió en este género musical, convirtiéndose en un ícono del merengue. Criado en San Francisco de Macorís, participó en orquestas big band como Los Bravos de Juan Félix, donde comenzó a explorar el mundo de la música tropical.
La influencia de su abuelo lo llevó a tocar la tambora por primera vez y a descubrir su pasión por la música. A medida que crecía, Hierro se dio cuenta de que el merengue era un género que le apasionaba, y poco a poco se convirtió en su foco principal, dejando una marca indeleble en la industria musical.
A pesar de algunos contratiempos en su formación académica, Hierro se dedicó a estudiar música por su cuenta, guiado por libros y consejos de profesores. Su talento y creatividad lo llevaron a unirse a la orquesta de Wilfrido Vargas como bajista y luego como cantante, destacándose por su versatilidad y talento.
En 1979, gracias a la sugerencia de su esposa estadounidense, Hierro se trasladó a Estados Unidos, donde junto a Víctor Roque formó La Gran Manzana, un grupo emblemático en la época dorada del merengue. Lo que comenzó como un pequeño grupo musical pronto se convirtió en una sensación, con Sixto Gil como cantante, Tony en el bajo y Víctor Roque en la conga.
Aunque inicialmente iban a llamarse Los Amigos, finalmente optaron por La Gran Manzana, inspirados por el símbolo de Nueva York. Henry Hierro, a lo largo de su carrera, demostró que el amor por la música y la determinación pueden llevar a grandes logros, dejando un legado imborrable en la historia del merengue.
