Impacto de la tormenta Melissa: graves daños en el sur de la RD

Impacto de la tormenta Melissa: graves daños en el sur de la RD

En el barrio 30 de Mayo en Baní, las calles y viviendas se inundaron debido a las fuertes lluvias causadas por la tormenta tropical Melissa. Las provincias de Peravia y San Cristóbal en la región Sur del país están en alerta roja por los estragos del temporal. Los residentes temen la pérdida de sus bienes por las inundaciones. En Baní, el Listín Diario constató la difícil situación de los habitantes del barrio 30 de Mayo, quienes sufren inundaciones recurrentes en sus hogares cuando llueve.

En el barrio 30 de Mayo en Baní, las lluvias torrenciales desencadenadas por la tormenta tropical Melissa han sumido las calles y viviendas en inundaciones, causando estragos en las provincias de Peravia y San Cristóbal en la región Sur de la República Dominicana. Los residentes, temerosos de perder sus pertenencias, se enfrentan a una situación desafiante. El Listín Diario ha sido testigo de la difícil realidad de los habitantes de este barrio, que sufren inundaciones recurrentes en sus hogares cada vez que llueve.

Desde tempranas horas de la mañana, los aguaceros generados por la tormenta tropical Melissa han golpeado fuertemente la región Sur del país, especialmente en Peravia y San Cristóbal, donde la alerta roja sigue en pie. Los habitantes de estas zonas viven en la incertidumbre desde hace varios días, preocupados por posibles inundaciones que podrían resultar en la pérdida total de sus bienes.

En una reciente visita a los sectores vulnerables de la región Sur, el Listín Diario ha constatado el sufrimiento de los residentes del barrio 30 de Mayo en Baní, una comunidad atravesada por una cañada que comparte su nombre. Los vecinos han manifestado que sus hogares siempre terminan bajo el agua cuando llueve, convirtiendo las calles en ríos turbios que dificultan el tránsito vehicular y peatonal.

El agua estancada ha alcanzado niveles preocupantes, afectando el paso de los vehículos y obligando a los peatones a enfrentarse a calles convertidas en torrentes. Mientras tanto, los residentes se apresuran a rescatar sus pertenencias antes de que sus hogares sean afectados por las inundaciones.

En medio de esta crisis, la solidaridad entre vecinos se hace presente, ayudándose mutuamente para cruzar las calles inundadas y llegar a salvo a sus destinos. La situación es desgarradora para personas como Nidia Arias, una ama de casa de 70 años, quien, al ver la realidad de su barrio cuando llueve, expresa con angustia la falta de ayuda por parte de las autoridades locales.

En San Cristóbal, el sector Moscú también ha sido afectado por las inundaciones, donde los residentes luchan por destapar los sistemas de drenaje para evitar el estancamiento del agua. La falta de mantenimiento de estos sistemas provoca que cada vez que llueve, se repita la misma situación de calles inundadas y vecinos desamparados.

La comunidad enfrenta una crisis sin precedentes, con la esperanza puesta en la protección divina mientras se preparan para lo peor. La solidaridad y el apoyo mutuo se convierten en el pilar de resistencia frente a la furia de la naturaleza, mostrando la fuerza y valentía de quienes, a pesar de todo, no pierden la fe en un mañana mejor.