Incendios descontrolados en la Patagonia: Desafío para la conservación ambiental
En la región patagónica de la provincia de Chubut, Argentina, los bomberos luchan contra un incendio forestal en Monte Pirque, en El Hoyo, el 10 de enero de 2026. Los incendios forestales en la Patagonia argentina han consumido más de 15,000 hectáreas y destruido viviendas. El incendio más grande comenzó cerca de Epuyén, en Chubut, afectando unas 11,970 hectáreas en una semana, duplicándose entre el sábado y domingo. Cientos de brigadistas y voluntarios tratan de controlar el fuego con la llegada de las primeras lluvias a algunas áreas afectadas. En la tarde del domingo, algunas lluvias aliviaron la situación en la zona.
Los bomberos en la región patagónica de la provincia de Chubut, Argentina, han estado librando una batalla contra un feroz incendio forestal en Monte Pirque, en El Hoyo, desde el 10 de enero de 2026. La magnitud de los incendios forestales en la Patagonia argentina es alarmante, habiéndose consumido más de 15,000 hectáreas y devastado viviendas en su camino.
El incendio más significativo comenzó cerca de Epuyén, en Chubut, abarcando alrededor de 11,970 hectáreas en solo una semana, duplicando su alcance entre el sábado y el domingo. La buena noticia es que con la llegada de las primeras lluvias a ciertas áreas afectadas, cientos de brigadistas y voluntarios han estado trabajando arduamente para controlar las llamas. En la tarde del domingo, las lluvias proporcionaron algo de alivio en la zona.
La solidaridad y valentía se han hecho presentes, con más de 500 personas entre brigadistas, rescatistas, bomberos, fuerzas de seguridad y personal de apoyo uniendo fuerzas para combatir estos incendios. Además, las brigadas comunitarias formadas por vecinos comprometidos han brindado un apoyo invaluable en las operaciones en primera línea.
Attila Missura, residente de Rincón de Lobos, una de las áreas más afectadas, expresó su alivio al ver las lluvias, compartiendo su esperanza en que continúen. Para quienes viven en estas zonas, como Missura, la situación ha sido descrita como un estado de alerta, tristeza y angustia, comparable a un escenario de guerra.
Estos incendios llegan un año después de los peores fuegos forestales en la Patagonia en tres décadas, lo que ha generado una presión adicional tanto en los sistemas oficiales como en los comunitarios de combate del fuego. La comunidad se ha unido, organizándose en grupos para contribuir con agua y esfuerzos para contener las llamas.
A pesar de los esfuerzos incansables de cientos de brigadistas, el fuego ha consumido vastas extensiones de vegetación, rodeando la pequeña localidad de Epuyén, un lugar pintoresco habitado por poco más de 2,000 personas, situado entre un lago de origen glaciar y colinas cubiertas de bosques nativos.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, señaló en una entrevista radial que la situación ha mejorado ligeramente el domingo, aunque permanece crítica. Hizo un llamado a no subestimar la importancia del cambio climático y resaltó que la provincia atraviesa por la peor sequía desde 1965.
En el Parque Nacional Los Alerces, también en Chubut, otro importante foco de incendio sigue activo. Aunque no se ha precisado su extensión, Greenpeace estimó que para el jueves ya había superado las 1,000 hectáreas. Además, las brigadas continúan trabajando arduamente para contener otros dos incendios en Chubut y Santa Cruz, que ya han generado impactos significativos en la región.
