Detrás de cada pasquín hay un irresponsable, por demás cobarde, que mezcla verdades con mentiras, a veces medias verdades con mentiras enteras, contra un gobierno o contra una o más personas con el objetivo de hacer daño, defendiendo intereses particulares o grupales.
Por los medios de comunicación y pasillos de oficinas públicas circula un pasquín de 23 páginas que habla de altos niveles de corrupción en el gobierno. Los involucrados son figuras de suma confianza del presidente. El caso, por ejemplo, de una secretaria con más de 15 años al lado del mandatario que, para no cancelarla, recibió una licencia indefinida.
El gobierno, a través de sus organismos de seguridad, sabe quién escribió el pasquín. Y sabe qué sector representa dentro del oficialismo. La acción no es casual. Digamos que es un pleito entre pájaros del mismo nido. Pero más allá de las verdades o mentiras del pasquín, lo cierto es que el gobierno de Danilo no parece interesado en combatir la corrupción, que el "borrón y cuenta nueva" es un hecho, por aquello de no "mirar hacia atrás", ni lanzarle "ladrillos al pasado".
En su discurso de toma de posesión Danilo prometió ser drástico contra los deshonestos que traicionan la confianza de la ciudadanía; pidió ser juzgado por sus hechos, no por sus palabras. Puede que el pasquín esté lleno de mentiras y falsedades, pero algo de verdad tiene. Y Danilo tiene que saberlo.
Hasta el momento no hay un solo sometimiento serio a la justicia de ningún funcionario de relevancia del gobierno pasado que presidió Leonel Fernández, ni del actual. Y eso son los hechos. Esa es la verdad. Es innegable que la gestión pasada del PLD fue la más corrupta de toda la historia del país; que ningún otro recibió más dinero; que ningún otro endeudó más el país, pero al mismo tiempo ningún otro robó más. Y sin embargo, no hay uno, preso.
El contrato de la Barrick Gold, más el préstamo de 130 millones de dólares de la Sun Land, debieron provocar un escándalo. Sin embargo, no ha pasado, ni parece que pasará nada. Un manto de impunidad lo cubre todo desde una buena parte de los medios de comunicación y hasta de la iglesia cuyo cardenal habla todos los días menos de esos temas. Durante la era de Leonel se denunciaron más de 200 casos de corrupción. Ninguna fue debidamente investigada. ¡Ninguna! ¡Por eso no hay un solo preso por corrupción!
El látigo que Danilo dijo tener para castigar a los corruptos, aun nadie lo siente. Nadie ha recibido un solo latigazo. Ojalá no sea de seda cina.
Danilo dijo que, al igual que la presidente de Brasil, Dilma Rousseff, cancelaria funcionarios, incluyendo ministros, solo por el rumor público. La presidenta de Brasil ha metido preso a decenas de dirigentes importantes de su partido que fueron funcionarios del presidente Lula, su amigo y compañero. (Más de 250 años de cárcel recibirán los corruptos de Brasil del partido oficial) En República Dominicana no hay presos, ni detenidos del PLD a pesar de las pruebas. (¿?)
El presidente Medina debe dar ejemplos, enviar mensajes claros, con hechos, de su lucha contra la corrupción, pues de lo contrario el gobierno se le irá de las manos. La corrupción no se ha detenido durante estos meses de gestión. Ha seguido su curso con nuevos personajes. El Ministerio Público luce temeroso. No parece dispuesto a enfrentar la "mega corrupción" del pasado, ni la del presente. La política se lo impide.
La Iglesia Católica, Apostólica y Romana de la República Dominicana tiene que estar entre las más atrasadas y conservadoras del mundo cristiano. Se le debe ubicar entre los siglos 15 y 16 cuando se iniciaron los movimientos de protestas que terminaron dividiéndola y creando otras expresiones religiosas.
Algunos de nuestros más encumbrados sacerdotes deben extrañar al fraile dominico Tomas de Torquemada, celebre inquisidor que durante sus masacres no establecía diferencia entre cristianos y herejes porque esa era misión de Dios cuando todos llegaran al cielo para ser juzgados por sus pecados.
La iglesia condena el aborto en cualquier circunstancia, no importa que esté en peligro la vida de la madre, ni que el embarazo sea resultado de una violación. La vida, dice, comienza desde la concepción.
La iglesia católica dominicana no quiere control familiar. Que la gente tenga los "hijos que Dios manda". (Luego pide "mano dura" contra la delincuencia que cometen los pobres muertos de hambre)
La iglesia católica dominicana no quiere anticonceptivos. Nada de pastillas del día antes o después. Nada de condones.
La iglesia católica dominicana no quiere que la gente se masturbe porque también es un pecado. (¿Y entonces?)
La iglesia católica dominicana va por un camino, pero la gente va por otro, como líneas paralelas.
La iglesia católica dominicana no se da cuenta de que los tiempos han cambiado y con el tiempo la manera de pensar y de actuar de las personas. La dinámica social es indetenible.
Nadie ha podido detener el tiempo, ni evitar las transformaciones sociales, ni siquiera las dictaduras más inhumanas, crueles y sanguinarias. La propia Iglesia Católica, que es resultado de las guerras y los intereses que ella misma ha propiciado, ha podido detener el curso del desarrollo humano. El dogma religioso, ni el terror del infierno eterno para los pecadores, han detenido los procesos históricos.
La fe, pura y simple, muda y ciega, no basta. La ciencia y la tecnología marchan a pasos agigantados estableciendo verdades y destruyendo mitos. (La verdad científica ya no es posible ocultarla, ni las herramientas que la tecnología pone al servicio de la medicina, la agricultura y otras ciencias) Las iglesias y las religiones de todo el mundo, tienen que estar a tono con los tiempos si no quieren desaparecer.
La Iglesia Católica Dominicana no impedirá los abortos aunque esté en la Santa Constitución de San Leonel. No podrá evitar los anticonceptivos, ni la masturbación aunque venga el Papa a decirlo.
Dice su eminencia reverendísima que los "derechos sexuales son un invento de gente sin principios". Su eminencia reverendísima debería pensar mejor antes de hablar. Y debería mirar hacia dentro. Ver lo que ocurre en su iglesia con la sexualidad de sus miembros donde los pedófilos abundan.
La educación sexual forma parte de la educación integral de una persona. La educación no puede ignorar la sexualidad. Una sexualidad responsable solo es posible mediante la educación de niños y niñas, como en efecto lo está haciendo Profamilia.
La planificación familiar es fundamental hoy día para el desarrollo de cualquier nación. De hecho el impacto del crecimiento poblacional sobre el planeta en materia de alimentación, energía y otras necesidades, está siendo estudiado por científicos de todo el mundo.
En ese sentido, yo, al igual que miles de hombres y mujeres libres de este país donde se supone existe un Estado de Derecho, laico por demás, estoy de acuerdo con la educación sexual temprana desde las escuelas públicas, de la misma manera que apoyo el aborto.
El rol de la Iglesia no lo puede jugar el Estado. De igual modo, el rol del Estado no lo puede jugar la iglesia. Cada cosa en su lugar. (El Feudalismo hace siglos desapareció, eminencia reverendísima)
¿Qué habría pasado si el acuerdo 97-3 que Leonel Fernández y el Partido de la Liberación Dominicana firmaron con la Barrick Gold, lo hubiera hecho Hipólito Mejía con el respaldo entusiasta de los legisladores del Partido Revolucionario Dominicano? ¿Se imaginan esa maquinaria mediática acusando a Hipólito y al PRD de una monstruosidad similar? ¿Se imaginan todas esas bocinas y cornetas pagadas por Leonel y el PLD tocando al unísono el “Teque Teque” en contra de Hipólito?
Sucede, sin embargo, oh paradoja de la vida, que el contrato 97-3 (de cada cien dólares, 97 para la Barrick, 3 dólares para la República Dominicana) es responsabilidad de Leonel y el PLD con la complicidad, no del PRD, sino del presidente de facto de ese partido, Miguel Vargas, socio y lacayo del ex presidente Fernández, como todos sabemos.
Para más aún, el contrato firmado por Hipólito Mejía con la Placer Dom, de acuerdo con los expertos, era mucho más beneficioso para el país, no solo porque recibiría más dinero, sino porque tomaba en cuenta los factores ambientales y otros aspectos relativos al uso del agua y de la tierra que Leonel graciosamente elevó a diez mil hectáreas.
Es más, queridos amigos, el trato firmado por Hipólito con la Placer Dom sigue siendo mejor que el de Danilo Medina en muchos aspectos, incluyendo el económico. Significa pues, que el gobierno de Hipólito y el PRD defendieron y protegieron más que los gobiernos del PLD los recursos naturales y los beneficios que de ellos se obtienen.
Cuando Danilo reveló al país la monstruosidad de contrato firmado por Leonel, 97-3, dijo: ¡Eso es sencillamente INACEPTABLE! Y más adelante apunto: “Yo, Danilo Medina, les aseguro que eso no sucederá”. Y concluyó diciendo: “El oro que subyace en el suelo de la patria de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón, es del pueblo dominicano. ¡Y de nadie más!
No hubo un solo señalamiento crítico hacia los responsables de la firma del contrato. ¡Insólito! Sucede que Leonel, además de presidente de la República era, y sigue siendo, presidente del PLD, y que el presidente del senado, Reinaldo Pared Pérez, era, y sigue siendo, secretario general de ese partido. Y como si fuera poco, el propio Danilo era, y sigue siendo, miembro del Comité Político.
Leonel y no solo instruyó a sus legisladores para que firmaran con la Barrick, sino que se valió de su lacayo Miguel Vargas para que hiciera lo mismo con los diputados del PRD. ¿De gratis, por amor a la minera canadiense? No lo creo. Luego Leonel tuvo la cachaza de ir a Pueblo Viejo, Cotui, para santificar la anexión diciendo que era bueno y beneficio para el país. Tuvo los cojones de ir a Canadá para recibir un premio de “estadista del año” patrocinado por la empresa minera.
En cualquier otro país del mundo Leonel Fernández no pudiera salir a la calle. En cualquier otro país del mundo ese señor estaría, mínimo, en la cárcel o el exilio, siendo benévolo. (Sumen el caso de la Sun Land, 130 millones de dólares robados, que el ex presidente de la Suprema Corte de Justicia, Subero Isa, dijo que la sentencia que evacuó fue por presiones políticas del presidente de la República.
En cualquier país de verdad, no en una caricatura como la que tenemos, el repudio hacia todos los que firmaron o respaldaron el 97-3 habría provocado una revolución por lo menos ética y moral, de tal magnitud, que ninguno aspiraría jamás a dirigir ni sus hogares. Pero aquí no, aquí no pasa nada. Leonel sigue tan campante como Juancito el caminador… y lo que es peor, aspira nuevamente a la presidencia de la República. Y con todo el dinero que tiene, con todos los medios de comunicación que está adquiriendo, con todas las bocinas y cornetas que ha comprado, es posible que “gane” en el 16. De seguro la Barrick Gold lo respaldará para devolverle el favor. ¡A correr fanáticos!