La influencia de las “Siete Hermanas” en la industria petrolera venezolana
Durante gran parte del siglo XX, un grupo de compañías conocido como las “Siete Hermanas” desempeñó un papel crucial en la economía mundial, controlando una gran parte de la producción y reservas petroleras. En países como Venezuela, estas empresas dejaron una huella duradera, aunque muchos ciudadanos podrían no asociarlas directamente con los inicios de su industria de hidrocarburos.
La presencia de estas multinacionales en Venezuela fue significativa. Por ejemplo, la Creole Petroleum Corporation, filial de la Standard Oil de New Jersey, y Mene Grande, de Gulf Oil, fueron actores importantes en el desarrollo petrolero del país. Según el experto en petróleo venezolano José Toro Hardy, estos nombres aún resuenan entre aquellos que vivieron el auge petrolero.
El término “Siete Hermanas” fue acuñado por Enrico Mattei, líder de la petrolera estatal italiana ENI, para describir el oligopolio formado por estas empresas. Historias como la de las Pléyades griegas parecen haber inspirado a Mattei, como señala el historiador venezolano Rafael Arráiz Lucca, reflejando la unión de estas compañías para dominar el mercado fuera de EE.UU. y la Unión Soviética.
Estas compañías no solo estaban presentes en Venezuela, sino también en regiones clave como el Golfo Pérsico, Libia e Indonesia. Controlaban aspectos cruciales como la tecnología utilizada, la producción y los precios del petróleo, dejando a los países productores con poco más que los impuestos. Para 1970, las “Siete Hermanas” controlaban un impresionante 85% de las reservas petroleras globales, moldeando la economía mundial de manera decisiva.
