La persistencia de crímenes atroces de padres contra hijos: una alerta de expertos sobre la salud mental
En el transcurso de este año, al menos 10 niños menores de 5 años han fallecido a manos de sus padres o cuidadores, evidenciando la fragilidad en la salud mental de la sociedad actual.
Los casos de violencia incluyen ahorcamientos, puñaladas, torturas y maltrato físico. Hace un año en República Dominicana, se reportaron actos de violencia intrafamiliar contra niños, indicando la persistencia de factores psicológicos que contribuyen a estos trágicos eventos.
Según estadísticas del Ministerio Público, desde 2020 se han recibido 237,272 denuncias por violencia intrafamiliar en el país.
Durante este año, lamentablemente, al menos 10 niños menores de 5 años han perdido la vida a manos de sus propios padres o cuidadores, un reflejo preocupante de la fragilidad de la salud mental en nuestra sociedad actual.
Los casos de violencia infantil incluyen métodos tan crueles como ahorcamientos, puñaladas, torturas y maltrato físico. Hace un año, en República Dominicana, se reportaron actos de violencia intrafamiliar contra niños, lo que subraya la presencia persistente de factores psicológicos que contribuyen a estos eventos trágicos.
De acuerdo con las estadísticas del Ministerio Público, desde 2020 se han recibido un total de 237,272 denuncias por violencia intrafamiliar en el país.
Los hechos desgarradores involucran a niños menores de 5 años y abarcan desde ahorcamientos, puñaladas, torturas y brutalidad hasta maltrato físico, entre otros actos atroces.
La psicóloga clínica y Experta en Violencia Intrafamiliar, Heidy Camilo, destaca la importancia de comprender el estado psicológico del agresor para poder analizar las causas que llevaron a cometer tales actos.
Por otro lado, el psicólogo clínico Teodoro Díaz Cuevas señala que la violencia intrafamiliar responde a factores psicológicos, sociales y culturales interrelacionados. Factores como la depresión, la ansiedad, la impulsividad, la baja autoestima y la falta de empatía contribuyen a perpetuar el ciclo de maltrato.
En el aspecto social y cultural, el miedo a denunciar, la impunidad y las respuestas deficientes por parte de las autoridades refuerzan la desprotección de las víctimas de violencia.
Es fundamental abordar estos casos con sensibilidad y comprensión, evitando la exposición mediática de los involucrados sin considerar su estado de salud mental, ya que esto puede afectar negativamente el proceso de investigación.
La psicóloga Hayddé Domínguez atribuye los trágicos sucesos a la persistencia de una cultura arraigada en el país que requiere ser transformada para proteger a los niños y prevenir futuros casos de violencia infantil.
