Marcha en defensa de la vida y el agua hacia el Palacio Nacional
Representantes de más de 50 organizaciones sociales y populares marcharon exigiendo mejores condiciones de vida, protección ambiental y cuidado del agua en la República Dominicana. La concentración de más de un centenar de personas recorrió diversas calles hasta llegar al Palacio Nacional. Manifestaron su descontento frente al Palacio Presidencial, señalando que la población no tolera más abusos. Demandaron el respeto a los derechos fundamentales, incluido el derecho a la vida y al agua, consagrados en la Constitución.
Representantes de más de 50 organizaciones sociales y populares tomaron las calles de la República Dominicana en una marcha enérgica y emotiva en busca de una mejor calidad de vida, protección ambiental y cuidado del agua. Más de cien personas se unieron en una concentración masiva que culminó en el Palacio Nacional, expresando su descontento y demandando el respeto a los derechos fundamentales consagrados en la Constitución.
La diversidad de participantes, provenientes de diferentes provincias del país, se unió para exigir el derecho a la vida, al agua y a otros derechos esenciales. Desde tempranas horas de la mañana, con pancartas, banderas y consignas impactantes, los manifestantes recorrieron las calles de la ciudad, haciendo oír su voz frente al Palacio Presidencial.
Entre las demandas expresadas con fuerza se encontraban la necesidad de medios de vida acordes a las leyes nacionales e internacionales, la protección del agua como un tesoro invaluable, y el rechazo a proyectos que atenten contra el medio ambiente y los recursos naturales del país.
Las organizaciones presentes hicieron un llamado al Gobierno para detener proyectos como el Proyecto Romero en San Juan y la explotación minera en la Cordillera Central, así como denunciaron situaciones que han generado protestas previas en diversas regiones del país.
En un mensaje contundente, el Movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida expresó su rechazo a la corrupción, privatizaciones y demás injusticias que afectan a la población, llamando a poner fin a los abusos y privilegios para unos pocos a costa del bienestar de la mayoría.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos también se unió al reclamo, destacando el alto costo de la vida, la escasez de medicamentos y la destrucción de los recursos naturales en la región suroeste del país. En un gesto de determinación, se instó al presidente Abinader a priorizar la protección del agua sobre intereses económicos y a respetar los derechos fundamentales de la población.
Esta marcha no solo fue una muestra de unidad y compromiso por parte de la sociedad civil, sino también un recordatorio poderoso de la importancia de la participación ciudadana en la defensa de un entorno saludable y de condiciones de vida dignas para todos los dominicanos.
