Mitos sobre el habla y baile del merengue del campesino dominicano

Mitos sobre el habla y baile del merengue del campesino dominicano

El sociólogo y comunicador Juan Cruz Trifolio escribió un artículo titulado “¿El merengue se bailó descalzo y con machete?” (Diario Libre, 3/9/2025), donde desmiente la falsa idea de que los campesinos dominicanos bailan o bailaban el merengue típico descalzos y con machete al cinto. El autor destaca que esta representación distorsionada de la cultura dominicana ha sido erróneamente difundida.

Acabo de leer un artículo escrito por el reconocido sociólogo y comunicador Juan Cruz Trifolio, titulado “¿El merengue se bailó descalzo y con machete?” publicado en Diario Libre el 3 de septiembre de 2025. Este artículo desmiente una falsa creencia arraigada en la cultura dominicana: la idea de que los campesinos dominicanos bailan o bailaban el merengue típico descalzos y con machetes al cinto.

La representación distorsionada de la cultura dominicana ha sido erróneamente difundida, y es importante abordar y corregir estos equívocos. La imagen de los campesinos dominicanos bailando descalzos y con machetes no refleja la realidad de cómo se llevaban a cabo las celebraciones y bailes típicos en las zonas rurales de la isla.

El artículo de Juan Cruz Trifolio capturó mi atención al abordar este fenómeno cultural que ha despertado mi curiosidad e interés. Autores como Fadrique Lizardo y Rafael Solano respaldan la afirmación de que la representación gráfica de los campesinos dominicanos bailando el merengue de esta manera es falsa, lo cual coincide con mi experiencia y lo que he presenciado en los bailes tradicionales de la región.

Es importante desmitificar estas representaciones erróneas para preservar la verdadera identidad cultural del pueblo dominicano. El merengue típico, con su arraigo en los campos del Cibao, ha sido cultivado y difundido en un ambiente distinto al que comúnmente se ha imaginado.

Personalmente, al haber crecido en un entorno rural del Cibao, puedo confirmar que los campesinos asistían a sus bailes dominicales vestidos con sus mejores galas, lejos de la imagen estereotipada que se ha creado. Es fundamental transmitir una imagen más auténtica de nuestras tradiciones a las generaciones presentes y futuras.

Es esencial corregir estas representaciones inexactas para preservar la riqueza cultural de la República Dominicana. La realidad de cómo se vivían y celebraban las tradiciones musicales en las zonas rurales difiere de la imagen estereotipada que se ha difundido. Promover una visión más precisa y respetuosa de nuestra identidad cultural es fundamental para valorar y preservar nuestras raíces.