Ofensiva militar en Colombia tras ataques con 19 muertos

Ofensiva militar en Colombia tras ataques con 19 muertos

Colombia anuncia ofensiva militar tras dos brutales ataques perpetrados por grupos guerrilleros. La arremetida deja 19 muertos en Cali y Antioquia. El ministro de Defensa anuncia la Operación Sultana para combatir el terrorismo y el crimen en la región. En Cali, un camión bomba deja al menos seis civiles muertos y más de 60 heridos. En Antioquia, guerrilleros derriban un helicóptero, matando a 13 policías.

Colombia está en alerta máxima. Dos ataques brutales han sacudido la tranquilidad del país, dejando un saldo trágico de 19 muertos en Cali y Antioquia. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, no se ha quedado de brazos cruzados y ha anunciado la Operación Sultana para hacer frente al terrorismo y la delincuencia en la región.

Los hechos ocurridos han sumido a Colombia en una crisis de violencia sin precedentes en los últimos diez años. En Cali, un camión bomba explotó cerca de una escuela de aviación militar, cobrándose la vida de al menos seis civiles y dejando más de 60 heridos. La ciudad se convirtió en escenario de caos y miedo.

En Antioquia, la tragedia golpeó aún más duro. Guerrilleros derribaron un helicóptero, acabando con la vida de 13 valientes policías que se encontraban en una misión de erradicación de cultivos de coca. La violencia desatada ha sido atribuida a disidencias de las FARC, facciones rebeldes que rechazaron el acuerdo de paz firmado en 2016.

El ministro Sánchez ha destacado que gracias a la presión militar en algunas áreas, las actividades delictivas de estos grupos han disminuido. Sin embargo, la desesperación los ha llevado a recurrir al terrorismo como herramienta de violencia extrema.

Las reacciones no se han hecho esperar. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su solidaridad con las víctimas de estos ataques. Mientras tanto, el presidente colombiano, Gustavo Petro, enfrenta críticas por su estrategia de diálogo con los grupos armados en lugar de declararles una guerra frontal.

La ciudad de Cali se encuentra en estado de alerta. Se ha reconocido una falla de inteligencia en el atentado, pero se ha evitado una catástrofe mayor gracias a la intervención oportuna de las autoridades. Dos personas han sido detenidas en relación con el ataque, incluido un presunto miembro de una de las disidencias de las FARC.

A pesar de los esfuerzos por mantener la paz en Colombia, estos ataques son un recordatorio doloroso de la fragilidad de la seguridad en el país. La violencia ha dejado cicatrices profundas en la nación, que lucha por encontrar un camino hacia la estabilidad y la paz duradera.