Peligro de deslizamientos en la carretera de Ocoa
Deslizamiento de tierra y piedra en la carretera de Ocoa-Willy Ortiz
Las lluvias y suelos saturados han provocado deslizamientos de tierra y piedras en la carretera de Ocoa, conectando con la carretera Sánchez. Los deslizamientos y el desbordamiento del Arroyo El Abey entre Méndez y Los Ranchitos representan un peligro para conductores y pasajeros. Se observan obstáculos como una gran piedra caída cerca del puente El Limón y acumulaciones de materiales que afectan la visibilidad. La vía de 28 kilómetros presenta varios puntos críticos que ponen en riesgo a los conductores.
Las fuertes lluvias han desencadenado un escenario peligroso en la carretera de Ocoa, creando deslizamientos de tierra y piedras que representan un riesgo para los conductores y pasajeros. En un recorrido realizado recientemente, se pudo apreciar una gran roca caída cerca del puente El Limón, bloqueando parcialmente el paso y dificultando la visibilidad con la acumulación de materiales en la vía.
Además de estas obstrucciones, la carretera de aproximadamente 28 kilómetros presenta múltiples puntos críticos que ponen en peligro a quienes transitan por ella. Desde un socavón en La Vuelta de la Paloma hasta el Puente Escondido en la división entre Bani y San José de Ocoa, la situación se torna cada vez más riesgosa. Incluso la salida de camiones cargados de materiales cerca de Las Caobas se suma a la lista de preocupaciones que enfrentan los conductores.
La Defensa Civil y la Cruz Roja han estado activas realizando recorridos en áreas vulnerables para evaluar la situación y brindar asistencia. Ante este escenario, Julio César Moreta, director provincial de la Defensa Civil, anunció medidas preventivas y la distribución de alimentos en zonas como Las Malaguetas y Los Almendros.
Por su parte, el ingeniero Francisco Reynaldo Martínez Subero (Babo), director provincial del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), se mantiene atento a la situación, preparando equipos pesados para intervenir en caso de derrumbes. Hasta el momento, no se han reportado colapsos en las vías de comunicación terrestre, pero se mantienen en alerta ante cualquier eventualidad que pueda presentarse en el futuro cercano.
