Peregrinación masiva al Santo Cerro en honor a Nuestra Señora de las Mercedes
Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán presidió una misa en el Santuario de Nuestra Señora de las Mercedes en el Santo Cerro, La Vega. La vicepresidenta Raquel Peña y otras autoridades asistieron al evento. En su discurso, Monseñor Tomás destacó la importancia de fortalecer los valores familiares. Se mencionó la preocupación por la violencia y las violaciones sexuales en el país. La celebración se llevó a cabo el 24 de septiembre.
Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán fue el encargado de presidir una emocionante misa en el Santuario de Nuestra Señora de las Mercedes, ubicado en el Santo Cerro, La Vega. ¡Imagina la escena con cientos de feligreses reunidos para honrar a la patrona de la República Dominicana en esta festividad especial!
Acompañando a Monseñor Tomás en esta ceremonia, se encontraba la vicepresidenta Raquel Peña, junto a otras destacadas autoridades locales y nacionales. En su conmovedor discurso, el obispo resaltó la importancia de fortalecer los valores familiares como base fundamental para la construcción de una sociedad más justa y humana.
El tono solemne de la celebración se vio entrelazado con una reflexión sobre la preocupante situación de violencia y violaciones sexuales que afectan al país, llamando la atención sobre la necesidad de promover el respeto y la paz en la sociedad dominicana.
El 24 de septiembre quedaría marcado por una serie de eucaristías en honor a la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de Las Mercedes. Una jornada llena de fe y devoción que reunió a creyentes y autoridades en un acto de comunión y esperanza.
En esta ocasión especial, no faltaron personalidades como la alcaldesa de La Vega, Amparo Custodio, el senador Rogelio Genao, y otros líderes políticos y gubernamentales que se unieron a esta emotiva celebración en honor a la patrona del pueblo dominicano.
La historia de Nuestra Señora de las Mercedes nos remonta a siglos atrás, cuando su advocación como Virgen de la Misericordia inspiró a san Pedro Nolasco y a otros ilustres personajes a fundar la Orden de la Merced, dedicada a la redención de los cautivos. Un legado de amor y misericordia que perdura hasta nuestros días.
En cada gesto de veneración y cada oración, se refleja el profundo respeto y devoción hacia la Virgen María en su manifestación como Nuestra Señora de las Mercedes, recordándonos la importancia de la compasión y la solidaridad en un mundo que tanto lo necesita. ¡Que la luz y la protección de la Virgen de la Merced sigan guiando nuestros pasos en cada camino de nuestras vidas!
