Viviendo en Silencio: Una Crónica Diaria

Viviendo en Silencio: Una Crónica Diaria

Pablo Taveras, un joven de 32 años con discapacidad auditiva, se prepara para ir a trabajar en Santo Domingo el martes 24 de junio de 2025. En su hogar, se utiliza lengua de señas además del español. Su hermana, Josabet, se despide para ir a la universidad, comunicándose con Pablo a través de señas. La Ley Núm. 43-23 reconoce la lengua de señas en la República Dominicana.

Pablo Taveras, un joven de 32 años con discapacidad auditiva, se prepara para iniciar su jornada laboral en Santo Domingo un martes 24 de junio de 2025. Su rutina matutina comienza con el sonido vibrante de su despertador, un “agitador de cama”, que reposa junto a su celular indicando el inicio del día.

Después de asearse, se encuentra con su hermana Josabet, quien se despide para ir a la universidad. En su hogar, la comunicación se da en lengua de señas además del español, en cumplimiento de la Ley Núm. 43-23 que reconoce la lengua de señas en la República Dominicana.

Pablo se despide de su hermana y se prepara para su primer trabajo en la Sociedad Bíblica Dominicana. Posteriormente, se dirige a la Universidad APEC, donde se licenció en Publicidad. Allí, actúa como expositor en una capacitación sobre cultura sorda y lengua de señas para docentes.

Con una presentación dinámica y el apoyo de una intérprete, Pablo cautiva a la audiencia, que aplaude al ritmo de la lengua de señas. Su ponencia, que incluye un video personal, conmueve a los presentes, generando empatía y reflexión sobre la inclusión en entornos educativos.

Después de la charla, algunos docentes se acercan a conversar con él, utilizando aplicaciones de texto en sus teléfonos para comunicarse. Tras el almuerzo, Pablo se sumerge en el tráfico citadino, conduciendo con atención y apoyándose en su GPS para llegar al drive-thru de comida rápida más cercano.

A pesar de su discapacidad auditiva, Pablo se desenvuelve con destreza en su rutina diaria, demostrando su capacidad de superación y adaptación. Su historia es un ejemplo de perseverancia y empoderamiento, inspirando a otros a romper barreras y luchar por la inclusión en la sociedad.