Tratamientos de quimioterapia de pacientes oncológicos en Santiago se ven afectados por escasez de recursos
En el Instituto Oncológico de Santiago, pacientes reciben quimioterapia en sala de emergencia debido a la falta de recursos para una habitación privada. Se observa a al menos cinco personas en el video, afiliadas al Seguro Nacional de Salud (Senasa) subsidiado. El cirujano oncólogo Juan Vila había denunciado previamente irregularidades en la institución.
En el Instituto Oncológico de Santiago, una situación desgarradora ha salido a la luz recientemente. Pacientes que reciben quimioterapia se ven obligados a hacerlo en la sala de emergencias debido a la falta de recursos para acceder a una habitación privada. En un video obtenido por Listín Diario, se puede ver a al menos cinco pacientes, todos afiliados al Seguro Nacional de Salud (Senasa) subsidiado, enfrentando esta difícil realidad.
Las imágenes muestran a estos valientes luchadores contra el cáncer esperando y recibiendo su tratamiento en un entorno que dista mucho de ser el ideal. La pareja de uno de los pacientes afectados compartió su angustia al explicar que la quimioterapia se administra en la sala de emergencias por la imposibilidad de costear una habitación privada en el centro.
El cirujano oncólogo Juan Vila ya había denunciado irregularidades en la institución, incluida la privatización de servicios y la creación de habitaciones privadas para obtener ganancias a expensas de los pacientes más vulnerables. Destacó que, como institución sin fines de lucro, el centro debería brindar atención a personas de escasos recursos en lugar de priorizar intereses económicos.
Ante esta situación alarmante, el Colegio Médico Dominicano (CMD) ha tomado medidas. Se ha creado un comité, con el doctor Vila entre sus miembros, para monitorear de cerca lo que sucede en el Instituto Oncológico. Se ha solicitado una auditoría externa y la reinstalación de médicos que han sido despedidos injustamente.
La Liga Dominicana Contra el Cáncer (LDCC) ha negado cualquier vínculo con el Instituto Oncológico de Santiago, a pesar de las afirmaciones de Juan Vila que sugieren lo contrario. La confusión persiste, y es necesario aclarar la situación para garantizar que los pacientes reciban la atención digna y el respeto que merecen.
Es imprescindible que las autoridades intervengan y se investiguen a fondo las prácticas cuestionables en esta institución. La salud y el bienestar de los pacientes no pueden ser comprometidos en aras de beneficios económicos. Juntos, como sociedad, debemos asegurarnos de que cada persona que lucha contra el cáncer reciba el apoyo y la atención adecuados en todo momento.
