54 estudiantes con necesidades especiales en SFM sin acceso a educación formal
Al menos 54 estudiantes con necesidades especiales se han quedado sin cupos en el Laboratorio de Recuperación Pedagógica (LAPRE) en San Francisco de Macorís, provincia Duarte. La directora del centro educativo LARPE, Emna Myrian de la Cruz R, envió una carta al Ministro de Educación de la República Dominicana exponiendo las dificultades que enfrenta la escuela especial fundada hace 42 años. La institución atiende a 219 niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), Síndrome de Down y otras discapacidades.
Al menos 54 estudiantes con necesidades especiales se han quedado sin cupos para recibir docencia en el Laboratorio de Recuperación Pedagógica (LAPRE), único centro de educación especial en San Francisco de Macorís, provincia Duarte. La directora del centro educativo LARPE, Emna Myrian de la Cruz R, envió una carta al Ministro de Educación de la República Dominicana exponiendo las dificultades que enfrenta la escuela especial fundada hace 42 años.
En la misiva fechada el 20 de agosto de 2025 y dirigida al Ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, se detallan las situaciones y obstáculos que ha tenido que superar esta institución educativa. Con una matrícula actual de 219 niños y niñas con diversas condiciones como Trastorno del Espectro Autista (TEA), Síndrome de Down, discapacidad intelectual, motora y sensorial, esta escuela es el único centro en la región dedicado a la formación integral de estudiantes con necesidades educativas especiales.
Entre las principales necesidades que enfrenta el centro educativo se encuentra la falta de una infraestructura adecuada. Cada año, alrededor de 54 estudiantes no pueden ser admitidos debido a la carencia de espacios adecuados, lo que genera conflictos y dificultades para las familias de estos niños que buscan acceder a una educación inclusiva.
La planta física actual no permite dar cabida a la mayoría de los solicitantes, lo que subraya la urgencia de contar con un centro educativo que disponga de espacios adaptados para la movilidad y seguridad de los estudiantes, incluyendo accesos universales, baños especiales y aulas sensoriales.
Además de la infraestructura, se requiere material didáctico especializado y la incorporación de un equipo interdisciplinario más amplio, que incluya psicólogos, terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y especialistas en educación diferencial, para brindar una atención integral a los estudiantes con necesidades especiales.
Asimismo, se solicita capacitación docente continua en estrategias inclusivas, manejo conductual y nuevas metodologías de enseñanza personalizada. Todo ello con el objetivo de mejorar la calidad educativa y garantizar un ambiente de aprendizaje inclusivo y adaptado a las necesidades de cada estudiante.
Finalmente, se destaca la importancia del apoyo financiero por parte del Ministerio de Educación para mantener el centro, adquirir materiales, proporcionar alimentación y transporte a los estudiantes de bajos recursos, asegurando que estos alumnos no se conviertan en desertores por falta de recursos.
