Protesta masiva en Perú deja varios heridos tras asumir nuevo gobierno
Enfrentamientos entre manifestantes y policías antidisturbios se produjeron en Lima el 15 de octubre de 2025, cerca del Congreso. Cuatro policías resultaron heridos. Las protestas se realizaron contra el presidente interino de Perú, José Jerí, antes de que asumiera el cargo en julio de 2026 tras la destitución de Dina Boluarte. Miles de personas se manifestaron en Lima y otras ciudades contra la inseguridad y el crimen organizado que afecta a diversos sectores del país.
En Lima, el 15 de octubre de 2025, la ciudad se convirtió en escenario de un enfrentamiento entre manifestantes y policías antidisturbios cerca del Congreso. Cuatro agentes resultaron heridos en medio de las protestas contra el presidente interino de Perú, José Jerí. Antes de asumir el cargo en julio de 2026 tras la destitución de Dina Boluarte, las calles se llenaron de miles de personas en Lima y otras ciudades, clamando contra la inseguridad y el crimen organizado que azota a diversos sectores del país.
La noche del miércoles, la protesta estalló cerca del Congreso, a menos de una semana de la llegada del nuevo gobierno. Las autoridades informaron que al menos cuatro policías resultaron heridos en los disturbios que se desencadenaron en la capital peruana. Las manifestaciones se extendieron a ciudades como Arequipa, Cusco y Puno, donde la población expresó su rechazo a la clase política y al aumento de la delincuencia que ha desencadenado una ola de extorsiones y asesinatos sin precedentes, afectando a transportistas, artistas y otros sectores.
La destitución de la expresidenta Dina Boluarte debido a la crisis de inseguridad llevó a que José Jerí asumiera el cargo de manera transitoria. La falta de acciones contra la delincuencia fue uno de los principales motivos que llevaron a la convocatoria de la protesta. La ciudadanía expresó su frustración y descontento por la ausencia de un plan de seguridad efectivo por parte del Estado.
En medio de la multitudinaria marcha, se escuchaban voces de indignación y exigencias de justicia. La inseguridad ciudadana, la extorsión y el sicariato han crecido de forma alarmante en el país. La manifestación se tornó más intensa al caer la noche, cuando los manifestantes intentaron derribar las vallas de seguridad del Congreso, siendo dispersados por la policía con gases lacrimógenos y cargas policiales.
Las protestas no solo se dirigieron contra el gobierno, sino también se hicieron eco en el ámbito feminista debido a un caso de violación sexual presuntamente archivado por la fiscalía. Organizaciones de derechos humanos aún no han reportado manifestantes heridos, pero las autoridades informaron que al menos 78 personas, entre policías, manifestantes y periodistas, resultaron heridas durante los enfrentamientos.
La Generación Z, un colectivo de jóvenes de 18 a 30 años, lidera estas manifestaciones como un símbolo de protesta juvenil global contra los gobiernos corruptos. La bandera One Piece ondea en las calles como un emblema de resistencia ante la opresión. La voz del pueblo peruano resuena en las calles, exigiendo un cambio real y una respuesta efectiva ante la creciente inseguridad y corrupción que aquejan al país.
