Viviendas en ruinas tras inundaciones de lodo en barrios vulnerables de Baní
Decenas de viviendas en Barahona han quedado en ruinas a causa de las lluvias de la tormenta Melissa. Más de 100 casas y familias se vieron afectadas por el desbordamiento del Arroyo Guásuma en barrios como La Colina, 30 de Mayo y Santa Rosa. A pesar de no haber víctimas humanas, se reportaron daños en muebles y enseres del hogar.
Decenas de hogares en Barahona han sido devastados por las lluvias de la tormenta Melissa. Más de 100 casas y familias se vieron afectadas por el desbordamiento del Arroyo Guásuma en barrios como La Colina, 30 de Mayo y Santa Rosa. A pesar de los daños materiales, afortunadamente no se registraron víctimas humanas.
El fenómeno sorprendió a estos barrios el sábado por la tarde, obligando a familias enteras a huir precipitadamente, incluyendo niños, personas mayores y adultos de todas las edades. Las aguas del Arroyo Guásuma inundaron patios, calles y hogares, dejando un rastro de destrucción a su paso en Barahona.
La magnitud de la tragedia se refleja en las imágenes desoladoras de viviendas llenas de lodo y pertenencias arruinadas. Muebles, electrodomésticos, camas y colchones quedaron anegados, no solo por el agua desbordada, sino también por gruesas capas de lodo que invadieron las humildes moradas.
El regreso de las familias a sus hogares al día siguiente reveló un escenario desgarrador, con ropas, muebles y enseres cubiertos de lodo o empapados en agua. Escenas de solidaridad se vivieron en las calles, con familias enteras sacando el lodo y el agua fangosa de sus viviendas, tratando de salvar lo poco que quedaba.
Marilín Núñez, residente en la Cañada del 30 de Mayo, describe cómo el agua alcanzaba su cintura y lo perdió todo, desde electrodomésticos hasta ropa y mobiliario. Otros residentes como Joselín comparten historias similares de pérdida total en medio del caos y la desesperación por salvar algo de valor.
Juan Ramón, del barrio Las Colinas, relata cómo las aguas del Arroyo Guásuma inundaron las calles como un río, dejando a muchas viviendas en la desolación total. La comunidad se ha unido en un esfuerzo por limpiar y recuperar lo que se pueda, pero el camino hacia la reconstrucción será largo y arduo para quienes han perdido tanto en esta tragedia natural.
