Extradición de 4 dominicanos por estafas a abuelos
Cuatro ciudadanos dominicanos, incluido Oscar Manuel Castaños García, fueron extraditados a Estados Unidos por participar en un engaño a adultos mayores en EE. UU. a través de un “call center” en República Dominicana. Más de 400 víctimas, con una edad promedio de 84 años, sufrieron pérdidas superiores a los 5 millones de dólares. Los acusados, detenidos en agosto de 2025, enfrentan cargos por conspiración desde mayo de 2024.
Cuatro ciudadanos dominicanos, incluido Oscar Manuel Castaños García, han sido extraditados a Estados Unidos por su participación en un engaño dirigido a adultos mayores en EE. UU. a través de un “call center” en República Dominicana. Más de 400 víctimas, con una edad promedio de 84 años, sufrieron pérdidas superiores a los 5 millones de dólares. Los acusados, detenidos en agosto de 2025, enfrentan cargos por conspiración desde mayo de 2024.
Esta historia es como sacada de una película de suspenso. Oscar Manuel Castaños García y otros tres cómplices se enfrentaron a un juez el primero de octubre, tras ser extraditados a los Estados Unidos. La trama de esta operación delictiva transnacional se enfocaba en “call centers” en la República Dominicana, donde engañaban a adultos mayores haciéndoles creer que sus familiares necesitaban urgentemente dinero.
La investigación reveló la escalofriante cifra de más de 400 víctimas, cuya edad promedio era de 84 años. Entre ellas, al menos 50 residían en Massachusetts, y las pérdidas económicas ascendían a más de 5 millones de dólares. Oscar Manuel Castaños García, de 33 años; Joel José Cruz Rodríguez, alias “Paflow”, de 33 años; Edward José Puello García, de 45 años; y Joel Francisco Mathilda León, de 26 años, fueron arrestados en la República Dominicana en agosto de 2025.
Estos individuos fueron acusados por un gran jurado federal en mayo de 2024 por conspirar para cometer fraude postal, fraude electrónico y lavado de dinero. La trama era liderada por Castaños García, quien dirigía un elaborado esquema de “call centers” en la República Dominicana, con el fin de estafar a adultos mayores en EE. UU. haciéndoles creer que sus seres queridos estaban en apuros.
El modus operandi de esta red de estafadores involucraba a empleados que se hacían pasar por familiares en apuros y abogados necesitados de dinero urgente. Castaños García supervisaba personalmente estos centros de llamadas, donde operaban el “iniciador” y el “cerrador”, encargados de engañar a las víctimas y solicitarles dinero.
En un giro digno de un guion de película, las víctimas eran instruidas para entregar el dinero en efectivo a mensajeros, como Joel Francisco Mathilda León, quien se encargaba de recolectar los fondos. Los detalles de esta operación fraudulenta hacen evidente la sofisticación y la malicia de los involucrados, que se valían de artimañas para obtener el dinero de manera ilícita.
La trama se complica aún más con la participación de conductores de vehículos que, sin saberlo, se convertían en cómplices al entregar los paquetes con dinero. Esta historia, más allá de su carácter delictivo, nos recuerda la importancia de estar alerta y proteger a nuestros seres queridos de posibles estafas.
