Vigilancia de bacterias resistentes a múltiples fármacos en la República Dominicana
La Sociedad Dominicana de Infectología (SDI) llama a reforzar la vigilancia epidemiológica debido al aumento significativo de bacterias resistentes en la República Dominicana, especialmente Escherichia coli, Klebsiella spp. y Staphylococcus aureus. Estas cepas son resistentes a múltiples fármacos, lo que dificulta el tratamiento de infecciones comunes y la atención de pacientes hospitalizados, especialmente aquellos en cirugías, cuidados intensivos, trasplantes, tratamientos oncológicos o terapias inmunosupresoras. La RAM es reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una grave amenaza para la salud pública.
La Sociedad Dominicana de Infectología (SDI) ha lanzado una importante llamada a la acción para reforzar la vigilancia epidemiológica en la República Dominicana debido al alarmante aumento de bacterias resistentes. ¡Es hora de estar alerta!
Según el último Boletín Epidemiológico de la Dirección General de Epidemiología, se ha observado un incremento significativo de bacterias resistentes en el país, destacando la presencia de cepas como Escherichia coli, Klebsiella spp. y Staphylococcus aureus, las cuales son resistentes a múltiples fármacos.
Esta resistencia antimicrobiana (RAM) compromete seriamente la capacidad del sistema de salud para tratar infecciones comunes y complica la atención de pacientes hospitalizados, especialmente aquellos en situaciones críticas como cirugías, cuidados intensivos o tratamientos oncológicos.
La RAM es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una grave amenaza para la salud pública a nivel global, lo que destaca la urgencia de tomar medidas concretas y sostenidas para hacerle frente.
Ante esta situación, la SDI hace un llamado a intensificar los esfuerzos nacionales en fortalecer la vigilancia epidemiológica. Esto implica modernizar la red de microbiología en hospitales, reportar los datos de resistencia de manera oportuna y promover programas de optimización de antimicrobianos que involucren a expertos en infectología, farmacia clínica y microbiología.
Además, se enfatiza la importancia de promover la prescripción responsable de antibióticos, combatir la automedicación y reforzar la higiene de manos para prevenir infecciones. La cobertura de vacunación también juega un papel crucial en la reducción de la necesidad de antibióticos.
A nivel mundial, la OMS ha alertado sobre el creciente problema de resistencia a los antibióticos esenciales, con un aumento del 40% en la resistencia observada entre 2018 y 2023. Esto subraya la urgencia de abordar este desafío de manera coordinada y eficaz.
Es fundamental tomar medidas concretas y colectivas para preservar la eficacia de los antibióticos y garantizar que sigan siendo una herramienta efectiva en el tratamiento de enfermedades infecciosas. ¡La salud de todos está en juego!
