Cierre temporal del Parque Núñez de Cáceres: ausencia de trabajadores en el lugar

Cierre temporal del Parque Núñez de Cáceres: ausencia de trabajadores en el lugar

El Parque Ambiental Núñez de Cáceres en la capital luce desolado y sin trabajadores a un mes del inicio de los trabajos de remodelación. A pesar de la promesa de comenzar las labores el 8 de diciembre, el lugar permanece cerrado y sin avances visibles. Tanto la Alcaldía del Distrito Nacional como el Banco Popular dieron el primer paso para la remodelación, pero no se ha visto progreso en la infraestructura ni en las nuevas áreas anunciadas.

El Parque Ambiental Núñez de Cáceres en la capital es el centro de atención, pero no por los avances en su remodelación, ¡sino por la ausencia total de trabajadores! A un mes de que se anunciara el inicio de las obras de renovación, el lugar permanece cerrado y está tan tranquilo como si las hojas de zinc fueran su única compañía.

La expectativa de ver movimiento y progreso en el parque se desvanece al observar las vallas que impiden el acceso y el silencio que reina en el área. La promesa de comenzar labores el 8 de diciembre ha quedado en el aire, mientras la Alcaldía del Distrito Nacional y el Banco Popular, responsables de la iniciativa, no muestran avances visibles.

Desde fuera, se puede apreciar la estructura cerrada y sin señales de actividad laboral. A pesar del entusiasmo inicial tras el simbólico primer palazo, el entorno del parque no refleja el progreso esperado. La directora de Innovación y Proyectos Especiales de la ADN, Yolanda de la Rosa, había garantizado que la remodelación concluiría en 10 meses, pero la realidad actual parece contradecir esa afirmación.

En este escenario de inactividad, los motoconchistas que solían tener su punto de encuentro en el parque ahora se ven obligados a buscar alternativas en las aceras y esquinas cercanas. Para ellos, la situación ha cambiado drásticamente, ya que deben adaptarse a trabajar en espacios que no estaban destinados para ello.

Raúl Reyes, repartidor de Pedidos Ya, describe cómo la falta de accesibilidad al parque ha afectado su rutina diaria y la de sus colegas. Los motoconchistas, ahora dispersos por las aceras, se enfrentan a desafíos para estacionar sus vehículos y brindar sus servicios sin interrumpir el tráfico de la zona.

La incertidumbre sobre el futuro de las obras y la falta de información concreta generan preocupación entre los afectados. Lino José Jiménez, vicepresidente del gremio “Los 300 uber”, destaca las dificultades que enfrentan al tener que reubicarse en las aceras, lo que complica la movilidad de vehículos y peatones en la zona.

Vecinos y motoconchistas claman por la reanudación de los trabajos en el parque, mientras la incertidumbre y la espera se convierten en el día a día en un lugar que solía ser centro de actividades y encuentros. La transformación prometida parece lejana, y la comunidad local aguarda ansiosa para ver si se materializarán las mejoras anunciadas.