Restricciones al Internet global en Irán durante protestas
Las autoridades iraníes restringieron el acceso a internet global en un intento por controlar las protestas en Irán que llevan 12 días. La plataforma NetBlocks informó que el país se encuentra en un “apagón” de internet a nivel nacional. Se ha bloqueado el acceso a páginas externas y las VPN no funcionan, dificultando la comunicación en un momento crítico.
Las autoridades iraníes han dado un paso sin precedentes al restringir el acceso a Internet en todo el país en un intento de controlar las intensas protestas que se han desatado desde hace 12 días. La plataforma NetBlocks ha informado que Irán se encuentra en un “apagón” de internet a nivel nacional, lo que ha complicado la comunicación en un momento crucial.
Desde tempranas horas, los ciudadanos iraníes se han visto imposibilitados de acceder a páginas web externas, y las VPN que suelen utilizarse para sortear la censura en aplicaciones como WhatsApp o Telegram tampoco funcionaban. Esta medida restrictiva ha llegado en un momento álgido de las protestas, que han evolucionado de una crisis económica a un movimiento político que ha abarcado más de 100 ciudades en todo el país.
En la capital, Teherán, el ambiente es tenso. Los comercios permanecen cerrados, las calles están desiertas y la presencia policial es evidente. A falta de manifestaciones públicas, los ciudadanos han llevado sus reclamos a las ventanas de sus hogares, donde se escuchan consignas contra el gobierno y en favor de un cambio profundo en el país.
Las protestas, que comenzaron como una reacción a la difícil situación económica que vive Irán, se han transformado en un grito de descontento generalizado. La inflación descontrolada, las sanciones internacionales y la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno han avivado el descontento popular.
A pesar de los intentos del gobierno por calmar la situación con pequeñas medidas económicas y amenazas a los manifestantes, la violencia ha escalado. Organizaciones de derechos humanos han informado de decenas de muertes y cientos de heridos en estos primeros días de protestas.
La crisis económica y social en Irán ha llegado a un punto crítico, donde la población exige un cambio real y tangible. Las protestas, ahora silenciadas en las calles, resuenan en cada rincón del país, en un clamor por un futuro diferente y esperanzador.
