Desconocimiento de una enfermedad: la lucha de Keiry por sobrevivir

Desconocimiento de una enfermedad: la lucha de Keiry por sobrevivir

Keiry Victoria Bonifacio, una niña de seis años, fue diagnosticada con neuroblastoma metastásico, un cáncer infantil agresivo que se ha extendido a sus pulmones y huesos. La madre de Keiry, Valentina González, describe a su hija como valiente y alegre a pesar de su situación. Los síntomas empezaron aproximadamente hace un año con dolores musculares intermitentes que empeoraron en octubre de 2025. La familia enfrenta esta dura realidad con fortaleza y fe.

Keiry Victoria Bonifacio, una niña de seis años, ha sido diagnosticada con neuroblastoma metastásico, un tipo agresivo de cáncer infantil que se ha propagado a sus pulmones y huesos. Su madre, Valentina González, describe a Keiry como una niña valiente y alegre, a pesar de las circunstancias difíciles que enfrenta. Los síntomas de la enfermedad comenzaron hace aproximadamente un año con dolores musculares intermitentes que empeoraron en octubre de 2025.

Valentina González describe a su hija como una niña alegre y enérgica, a pesar de la enfermedad. Keiry, una niña de tan solo seis años, ha tenido que lidiar con dolores musculares que, con el tiempo, se intensificaron hasta llevar a un diagnóstico devastador: neuroblastoma metastásico, un cáncer agresivo que se ha extendido a sus pulmones y huesos.

La vida de Keiry cambió drásticamente en octubre de 2025, cuando los dolores se hicieron más intensos y constantes. Fue entonces cuando Valentina supo que algo estaba muy mal y buscó ayuda médica. El diagnóstico fue abrumador para la familia, especialmente para Valentina, quien se aferró a su fe y amor por su hija para afrontar la noticia.

Desde entonces, Keiry ha estado sometiéndose a tratamientos de quimioterapia en el Hospital Infantil Arturo Grullón, en Santiago. A pesar de las esperanzas iniciales, el cáncer ha demostrado ser resistente al tratamiento en sus huesos, lo que ha complicado aún más la situación.

La enfermedad de Keiry no solo ha impactado su vida, sino también la de su familia. Su hermanita Vaioleth, de cuatro años, ha debido ser cuidada por sus abuelos debido a la constante atención que requiere Keiry en el hospital y su sistema inmunológico debilitado. Esta separación ha sido difícil para Valentina, quien solo puede ver a su hija cada 15 días, mientras lucha por encontrar una solución para salvarla.

La familia de Keiry se enfrenta ahora a un desafío aún mayor: trasladar a Keiry a Estados Unidos para acceder a tratamientos más avanzados, como la inmunoterapia o un trasplante de médula ósea. Sin embargo, Valentina, conocida cariñosamente como “Nana”, se encuentra desprovista de los recursos necesarios para costear este proceso tan costoso y crucial para la salud de su hija.

Los hospitales en Estados Unidos requieren un seguro médico internacional que Valentina no posee, y los costos del tratamiento podrían alcanzar entre uno y tres millones de dólares. Mientras tanto, los médicos en República Dominicana han optado por completar las quimioterapias restantes, mientras Valentina lucha incansablemente por encontrar una solución que salve la vida de su hija.