La defensa de José Ramón Peralta denuncia manipulación y falta de pruebas en la acusación
La defensa del exministro José Ramón Peralta, acusado en el caso Calamar, denuncia que el ministerio público manipuló la acusación con delaciones premiadas sin pruebas. El abogado Pedro Balbuena afirma que la acusación se basa en hechos que no coinciden con las pruebas recolectadas. Se señala que los testimonios contradictorios de Francisco Pagán y el empresario Bolívar Antonio Ventura Rodríguez, este último delator premiado en 2021 y 2022, sustentan el caso. Además, se menciona que una declaración de 2021 habría sido ocultada por el ministerio público en el caso Anti Pulpo.
La defensa del exministro José Ramón Peralta ha levantado la voz en el caso Calamar, acusando al ministerio público de manipular la acusación en su contra con delaciones premiadas carentes de pruebas contundentes. El abogado Pedro Balbuena sostiene que la acusación se basa en hechos que no concuerdan con las pruebas recopiladas durante la investigación.
Según Balbuena, la construcción de la acusación parece más una trama ficticia que una sólida base judicial. Señala que los testimonios contradictorios de Francisco Pagán y el empresario Bolívar Antonio Ventura Rodríguez, este último beneficiado como delator en 2021 y 2022, son los pilares sobre los que se sustenta el caso.
La defensa argumenta que una declaración importante del 2021 habría sido suprimida por el ministerio público en un caso previo, con el propósito de ocultar información que podría contradecir los cargos actuales contra Peralta. Balbuena afirma que la presentación de una segunda versión en 2022, adaptada a la acusación, sugiere un manejo irregular de la evidencia y un posible fraude procesal.
Para la defensa, el caso es una “evolución narrativa” que intenta dar validez a una acusación sin soporte en facturas, registros o pruebas físicas. Sostienen que la acusación busca encajar delitos de asociación de malhechores en un esquema que más parece un guion de ficción que una investigación judicial sólida.
Balbuena describe la acusación como una “autorreferencialidad” peligrosa, donde los testimonios de los implicados se utilizan para respaldar unos a otros sin pruebas externas que corroboren los presuntos pagos ilícitos. Para él, los personajes de Pagán y Ventura son recurrentes en todo el expediente, formando una “pareja de ‘manitos'” en la trama.
En resumen, la defensa de Peralta cuestiona la validez y la integridad del caso Calamar, alegando que se trata de un montaje judicial sin fundamentos sólidos. La lucha por la verdad y la justicia en este caso promete continuar desvelando más giros inesperados en el devenir de esta complicada trama legal.
