El Helicoide: de joya arquitectónica a símbolo de la “tortura” en Venezuela

El Helicoide: de joya arquitectónica a símbolo de la “tortura” en Venezuela

El Helicoide, una instalación y prisión en Caracas, propiedad del Gobierno venezolano, ha sido ordenado por la presidenta interina Delcy Rodríguez para convertirse en un centro cultural y deportivo. Familiares de presos políticos celebraron la noticia con gritos de libertad. La decisión se produce tras una amnistía general que abarca los 27 años de gobiernos chavistas, tras la presión de Estados Unidos por el derrocamiento de Nicolás Maduro en enero. Venezuela tiene alrededor de 700 presos políticos, según una ONG.

El Helicoide, un lugar emblemático y antes prisión en Caracas, propiedad del Gobierno venezolano, ha sido el centro de una noticia que ha resonado en todo el país. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, ha decidido transformarlo en un espacio cultural y deportivo, lo que ha sido recibido con alegría por los familiares de presos políticos que han sufrido tanto en este lugar.

Esta construcción, que en un principio fue concebida como un moderno centro comercial, se convirtió en un símbolo de represión y sufrimiento en Venezuela al albergar a presos políticos en condiciones inhumanas. El cierre de El Helicoide marca el fin de una era oscura en la historia del país.

Los gritos de “¡Libertad, libertad, libertad!” resonaron a las afueras de esta instalación, donde los familiares expresaron su alivio al enterarse de la decisión de convertirlo en un espacio para la cultura y el deporte. Este cambio se produce en medio de una amnistía general que abarca los últimos 27 años de gobiernos chavistas, en un contexto de presión internacional.

El Helicoide, con sus pasajes helicoidales y su imponente cúpula, fue concebido como un proyecto ambicioso que nunca llegó a materializarse como centro comercial de lujo. Después de décadas de abandono, se convirtió en un lugar de sufrimiento y tortura para aquellos que estuvieron privados de su libertad en sus celdas.

El testimonio de Víctor Navarro, director de la ONG Voces de la Memoria, revela la crudeza de lo que ocurría dentro de El Helicoide. Navarro, quien fue víctima de torturas en este lugar, describe la pesadilla que vivió y lo califica como uno de los peores centros de tortura de América Latina.

El cierre de El Helicoide representa un paso hacia la justicia y la reparación para las víctimas de la represión en Venezuela. La transformación de este lugar en un espacio para la cultura y el deporte simboliza un cambio positivo en un país que ha sufrido tanto.