Acusación de negocios entre el PRM y los programas sociales del Gobierno

Acusación de negocios entre el PRM y los programas sociales del Gobierno

Rafael Alburquerque, exvicepresidente de la República y miembro de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo (FP), presentó una lista de cuestionamientos y preocupaciones a cuatro días de la sexta rendición de cuentas del presidente Luis Abinader. La FP contradice las cifras que muestran una mejoría económica y resalta el “deterioro” de los programas sociales gubernamentales, acusando al Gobierno de utilizarlos para hacer negocios y destruirlos.

Rafael Alburquerque, exvicepresidente de la República y miembro de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo (FP), no se mordió la lengua al presentar sus críticas y preocupaciones a tan solo cuatro días de la sexta rendición de cuentas del presidente Luis Abinader. La FP pone en tela de juicio las cifras positivas que el Gobierno presenta sobre la economía y resalta la decadencia de los programas sociales gubernamentales, acusando al Gobierno de utilizarlos con fines lucrativos y degradar su propósito original.

Durante una conferencia de prensa celebrada en la Casa Nacional de la FP, Alburquerque no dudó en señalar que la gestión gubernamental ha destrozado los programas sociales, convirtiéndolos en una oportunidad para hacer negocios. Según sus palabras, el gabinete social ha sido desmantelado para el beneficio personal de algunos, lo que lleva a cuestionar la verdadera intención detrás de estas acciones.

Al calificar al Partido Revolucionario Moderno (PRM) como un cartel, Alburquerque expone su visión de que los dirigentes de dicho partido han tejido una red para sacar provecho de los programas sociales impulsados por el Gobierno. En sus palabras, no se trata de proteger socialmente al país, sino de lucrarse a expensas de estos programas que, en teoría, deberían beneficiar a la población más vulnerable.

Alburquerque desafió a los presentes a cuestionar las afirmaciones del Gobierno sobre la mejoría económica y social del país. Al recurrir a datos de la FAO, mencionó que para tener una dieta alimenticia adecuada en la República Dominicana se necesitan 9,000 pesos mensuales, lo que contrasta con las estadísticas gubernamentales que aseguran una notable disminución de la pobreza y la pobreza extrema.

El exvicepresidente destacó que, en su opinión, la pobreza no ha disminuido, sino que se ha modificado la forma de medirla, lo que da la falsa impresión de progreso. Criticó la manipulación de cifras por parte del Gobierno para simular una mejora en las condiciones del país, cuando en realidad la situación no ha cambiado sustancialmente para la mayoría de la población.

En resumen, las críticas de Alburquerque y la postura de la Fuerza del Pueblo ponen de manifiesto una visión crítica y desafiante hacia las políticas sociales y económicas del Gobierno actual. Mientras el debate continúa, queda en el aire la pregunta de si las acciones gubernamentales están verdaderamente beneficiando a quienes más lo necesitan o si, como sugiere Alburquerque, se están utilizando con propósitos menos loables.