Defendamos la democracia ante las amenazas en la región: CODUE
El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) destaca la importancia de reflexionar sobre la amenaza a la democracia que enfrenta la República Dominicana en su 182 aniversario de Independencia. Se hace un llamado al liderazgo político para enfrentar la corrupción, la impunidad y la injusticia, promoviendo una justicia más equitativa e independiente. En el marco de la Independencia Nacional, el CODUE insta a los cristianos a fortalecer la democracia y llevar un mensaje de fe y esperanza para buscar a Dios.
El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) resalta la importancia de reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la República Dominicana en su 182 aniversario de Independencia. Se hace un llamado a los líderes políticos para combatir la corrupción, la impunidad y la injusticia, abogando por una justicia más equitativa e independiente. En esta fecha significativa, el CODUE invita a la comunidad cristiana a fortalecer la democracia y a difundir un mensaje de fe y esperanza en la búsqueda de Dios.
En sus consideraciones pastorales, el CODUE destaca que la celebración del 182 aniversario de la Independencia Nacional es motivo de alegría, pero también de reflexión sobre las amenazas a la democracia y los problemas sociales que enfrenta el país, como la criminalidad, la inseguridad, el embarazo adolescente y la deshumanización de la medicina.
La organización exhorta a los líderes políticos a priorizar el bien común sobre sus ambiciones personales, a enfrentar la corrupción, la impunidad y a promover una justicia más equitativa e independiente.
En el marco de la Independencia Nacional, el CODUE enfatiza el papel de los cristianos en contribuir al fortalecimiento de la democracia y en difundir un mensaje efectivo que inspire a los dominicanos a buscar a Dios.
Según el pastor Feliciano Lacen, presidente de la entidad, la Iglesia enfrenta desafíos como el relativismo, el culto a la personalidad, la búsqueda de poder y grandeza, así como las comparaciones, que debilitan la fe y dañan la identidad personal y colectiva.
La comunidad evangélica expresa preocupación por problemas sociales como el tráfico de drogas, el maltrato infantil, la violencia, la mortalidad infantil, la inseguridad y la explotación de recursos naturales.
En este contexto, la Iglesia se compromete a proteger y fortalecer la familia, manteniendo una voz profética firme frente a las presiones y amenazas actuales. Se alienta a no permanecer en silencio ante la vulneración de los valores fundamentales, sino a levantarse con convicción, fe y valentía. La creencia en la fe como fuerza capaz de superar obstáculos es fundamental para afrontar los desafíos presentes y futuros de la nación dominicana.
