El mito del crecimiento económico bajo el gobierno del PRM

El mito del crecimiento económico bajo el gobierno del PRM

En el 2025, la economía de la República Dominicana experimentó una baja tasa de crecimiento del 2.1% del PIB, menos de la mitad que en 2024 y por debajo de su potencial de 5%. Excluyendo crisis anteriores, el crecimiento del año pasado fue el más bajo en 34 años. A pesar de esto, el presidente no abordó el tema en su discurso del 27 de febrero, prefiriendo atribuir las causas a factores externos. La economía dominicana ha dependido de factores externos como remesas y las inversiones en zonas francas para mantenerse a flote en años recientes.

En el año 2025, la economía de la República Dominicana se vio afectada por un bajo crecimiento del 2.1% del PIB, menos de la mitad de lo registrado en 2024 y por debajo de su potencial del 5%. Este bajo rendimiento, el más bajo en 34 años, no fue mencionado por el presidente durante su discurso del 27 de febrero, optando por atribuirlo a factores externos. La economía dominicana ha dependido de remesas e inversiones en zonas francas para mantenerse a flote.

Mientras tanto, el desempeño económico del país ha estado marcado por una pérdida de impulso interno que ha limitado la creación de empleo y el bienestar de la población. Durante el último año, 12 de los 17 sectores económicos experimentaron desaceleración, tres contracción y solo dos mostraron un incremento en la generación de riqueza.

Uno de los sectores más afectados fue la construcción, con una caída del -1.8% del PIB, revelando una tendencia preocupante desde el año anterior. ¿Qué está sucediendo en este sector crucial para el crecimiento económico del país? La respuesta incluye la ineficiencia gubernamental en la concesión de permisos de construcción, lo que ha obstaculizado su papel como motor de la economía.

Tanto en el ámbito privado como público, se han identificado obstáculos que han contribuido a esta situación. La política de gasto, enfocada en el clientelismo político, ha descuidado la inversión en infraestructura, siendo esta gestión una de las que menos atención ha prestado al sector en décadas.

Es fundamental reconocer que para impulsar el crecimiento económico y la creación de empleo, se requiere un enfoque más eficiente y proactivo tanto del gobierno como de los actores privados. El fortalecimiento de la infraestructura y la simplificación de los procedimientos para el sector de la construcción son pasos cruciales para reactivar la economía dominicana y garantizar un futuro próspero para todos sus ciudadanos.