Nuevo apagón nacional en Cuba: el sexto en año y medio
Cuba experimentó su sexto apagón nacional en un año y medio el 16 de marzo de 2026. El Ministerio de Energía y Minas informó sobre una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y activó los protocolos para su restablecimiento. La crisis energética en Cuba se ha agravado debido al bloqueo petrolero impuesto por EE.UU. desde mediados de 2024, paralizando la economía y generando malestar social. El proceso de restablecimiento del SEN es lento y puede llevar días.
Cuba ha enfrentado un nuevo desafío energético con su sexto apagón nacional en tan solo un año y medio, ocurrido el 16 de marzo de 2026. El Ministerio de Energía y Minas se pronunció sobre una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), desencadenando la activación de los protocolos para su restablecimiento. La situación se agrava debido al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde mediados de 2024, lo que ha generado malestar social y paralizado la economía de la isla.
El proceso para restablecer el SEN es complejo y lento, y podría extenderse durante varios días. Se inicia mediante la generación de energía a partir de fuentes como la energía solar, hidroeléctrica y motores de generación, con el propósito de abastecer gradualmente diferentes áreas que luego se van interconectando. El objetivo es suministrar energía suficiente a las centrales termoeléctricas del país, clave en la generación eléctrica cubana, para reiniciar la producción de energía en grandes cantidades y satisfacer la demanda.
La escasez de diésel y fueloil es un desafío adicional en esta crisis, complicando el proceso de energización de las centrales termoeléctricas, ya que son fuentes de encendido rápido y esenciales para la operatividad de los motores de generación. Esta situación se suma a las averías y trabajos de mantenimiento que han dejado fuera de servicio nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica en el país, afectando significativamente el suministro energético.
Expertos independientes señalan que la crisis energética en Cuba es el resultado de la histórica falta de inversión en el sector y el impacto del bloqueo estadounidense. El Gobierno cubano ha denunciado la “asfixia energética” impuesta por Washington, que ha agravado la situación. La generación distribuida, basada en motores de diésel y fueloil, se encuentra paralizada desde enero por la escasez de combustible.
En medio de esta crisis, se esperaban prolongados cortes de energía durante el día del apagón nacional, afectando a gran parte del país. La antigüedad de las infraestructuras y la falta de inversiones han contribuido a la fragilidad del sistema eléctrico cubano, agravando la crisis actual. Mientras tanto, el pueblo cubano enfrenta dificultades diarias para acceder a servicios básicos debido a la intermitencia en el suministro eléctrico. La incertidumbre sobre la duración y las repercusiones de esta crisis energética sigue latente en la isla caribeña.
