Relación entre el Tabaco y los Ultraprocesados: Mecanismos de Adicción y Daño Sistémico, según Neumólogo
Un especialista en neumología del Hospital HM Santísima Trinidad advierte sobre la similitud en los mecanismos de adicción y daño sistémico entre el tabaco y los alimentos ultraprocesados. Ambos comparten efectos como inflamación, estrés oxidativo y alteraciones en la microbiota intestinal, con consecuencias cardiovasculares y metabólicas. Aunque aparentan ser realidades diferentes, la evidencia sugiere que comparten mecanismos fisiológicos clave que favorecen el consumo repetido y afectan al organismo.
Un experto en neumología del Hospital HM Santísima Trinidad ha puesto en alerta sobre la similitud entre el tabaco y los alimentos ultraprocesados en términos de adicción y daño al organismo. Aunque a simple vista parecen realidades distintas, comparten mecanismos fisiológicos clave que favorecen su consumo repetido y afectan al cuerpo de manera similar.
La evidencia científica actual revela paralelismos sorprendentes entre el tabaco y los ultraprocesados en cuanto a mecanismos de adicción, efectos sistémicos como inflamación, estrés oxidativo, alteraciones en la microbiota intestinal y consecuencias cardiovasculares y metabólicas. Ambos, a través de la nicotina y ciertos alimentos ultraprocesados, activan circuitos en el cerebro que incitan a repetir la ingesta, liberando dopamina y reforzando el deseo de consumir más.
Con el tiempo, tanto el tabaco como los alimentos ultraprocesados generan tolerancia en el cerebro, requiriendo mayores cantidades para lograr el mismo efecto. Además, la capacidad de disfrutar de otras recompensas cotidianas puede disminuir. Al interrumpir su consumo, pueden surgir síntomas como irritabilidad, ansiedad y un fuerte deseo de consumir nuevamente.
Más allá de los efectos cerebrales, tanto el tabaco como los ultraprocesados impactan de forma sistémica en el organismo. Provocan inflamación y estrés oxidativo, dañando vasos sanguíneos y órganos. Además, alteran la microbiota intestinal, influyendo en el metabolismo, el sistema inmunitario y el estado de ánimo.
En términos de salud cardiovascular, tanto fumar como consumir ultraprocesados aumentan significativamente el riesgo de enfermedades como infartos e ictus. Estudios internacionales relacionan un alto consumo de ultraprocesados con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 e hipertensión.
Estos descubrimientos tienen implicaciones cruciales para la práctica clínica y las políticas de salud pública, donde la evaluación del consumo de alimentos ultraprocesados debe integrarse con la evaluación del tabaquismo para abordar de manera integral los riesgos para la salud.
