Entra en vigor tregua de 10 días entre Israel y Hezbollah en Líbano
Un alto al fuego temporal de 10 días ha comenzado a regir en el sur de Líbano, con el objetivo de poner un freno a los recientes enfrentamientos entre Israel y la milicia Hezbollah. Este cese de hostilidades llega tras semanas de intensos combates que han marcado la región.
El acuerdo, anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump, busca abrir un camino hacia negociaciones más extensas que involucren a potencias como Irán y Estados Unidos, en un esfuerzo por controlar la escalada de violencia. No obstante, el cese de fuego ha sido acordado directamente entre Israel y Hezbollah, sin la participación formal del ejército libanés en los combates.
A pesar del anuncio, Beirut fue testigo de disparos al aire por parte de sus residentes como celebración del inicio de la tregua. Sin embargo, las familias desplazadas que intentan regresar a sus hogares en el sur de Líbano han sido advertidas por las autoridades de esperar hasta que se confirme la estabilidad del alto al fuego.
El ejército israelí ha enfrentado a Hezbollah en la zona fronteriza, mientras busca establecer una “zona de seguridad” que se extendería 10 kilómetros dentro del territorio libanés, según declaraciones del Primer Ministro Benjamin Netanyahu. Por su parte, Hezbollah ha declarado que la ocupación israelí legítima la resistencia de Líbano, indicando que las próximas acciones dependerán de la evolución de la situación.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha resaltado que Israel mantiene el derecho a defenderse frente a cualquier ataque, aunque no realizará operaciones ofensivas contra objetivos libaneses, tanto civiles como militares, mientras se mantenga la tregua. Sin embargo, Hezbollah ha advertido que responderá a cualquier acción ofensiva por parte de Israel.
El acuerdo para este alto al fuego fue alcanzado tras reuniones diplomáticas en Washington, representando las primeras conversaciones directas entre Israel y Líbano en décadas. A pesar del delicado equilibrio, no está claro cuándo podrán regresar a sus hogares las personas desplazadas por el conflicto, manteniéndose la incertidumbre en la región.
