Descubriendo el contraste cultural en la higiene histórica
Con la llegada de Isca y Lelo desde España, acompañados por mi hermana Mayra, se reavivaron en mí antiguas lecciones sobre la historia del cuidado personal. El calor de un marzo de los años 80 en República Dominicana se llenó de anécdotas y observaciones que reflejaron la diferencia en las prácticas de higiene entre culturas.
Desde el primer amanecer, noté que los visitantes limitaban su uso del baño a lo esencial, un hábito que mi hermana explicaba como común en su país de origen. Esta actitud despertó mis recuerdos sobre las clases de Sociales, donde aprendí sobre la influencia cultural de los colonizadores españoles en América.
En la Europa del siglo XVI, el miedo al agua transformó hábitos de higiene, contrastando con las prácticas de civilizaciones como la azteca, donde el baño diario era rutina. Mientras los europeos vaciaban orinales en las calles, los aztecas usaban el copalxocotl como jabón.
Imaginemos el choque cultural en aquellos tiempos de exploración, cuando la limpieza era vista de maneras tan distintas. Si la historia hubiese sido al revés, tal vez los aztecas hubieran inculcado a los europeos la importancia de un baño regular, como finalmente hicieron nuestros visitantes al disfrutar del mar en Boca Chica.
