Impulso Hidráulico en el Río Ámina: Un Proyecto Esperado por Décadas

Impulso Hidráulico en el Río Ámina: Un Proyecto Esperado por Décadas

La añorada construcción de una presa múltiple sobre el río Ámina podría pronto ser una realidad, una obra que ha sido esperada por más de tres décadas por los residentes de comunidades como Santiago, Mao, San José de las Matas, Navarrete, Villa González y Moca. Este proyecto hidráulico es esencial para mejorar significativamente el sistema de riego agrícola, el suministro de agua potable y la generación de energía eléctrica para diversas zonas.

El río Ámina, uno de los principales afluentes del río Yaque del Norte, tiene su origen en la Cordillera Central a una altitud de 2,160 metros. Es un recurso hídrico vital con una cuenca de 675 km², extendiéndose a lo largo de 78 kilómetros hasta su desembocadura, y su potencial aún no ha sido completamente aprovechado.

La implementación de esta presa no solo asegurará el abastecimiento de agua potable a Santiago y San José de las Matas, sino que también controlará las inundaciones en distintas comunidades de la Línea Noroeste, como Ámina, Guayubín y Castañuelas. Además, permitirá la expansión agrícola, incrementando la producción y generación de energía limpia, lo que impactará positivamente la economía del país.

Actualmente, con el caudal natural del río, solo unos 200 mil tareas pueden ser irrigadas, pero esta cifra podría superar el millón con la presa, beneficiando cultivos de guineos, plátanos y otros productos agrícolas. Sin esta infraestructura, grandes cantidades de agua se pierden en el mar, desaprovechando un recurso invaluable.

En un reciente encuentro, los líderes agrícolas Iván Tío Pimentel, Juan Pablo Pérez y Santos Paulino abogaron por la construcción de esta presa, además de otra en Guayubín o Boca de los Ríos. Estas obras facilitarían el cultivo de arroz, plátano y otros productos, mejorando la productividad en regiones con un clima favorable y poca lluvia. A su vez, mencionaron que la presa de Guayubín ya está en fase de construcción.

El avance en infraestructuras como estas presas y embalses, junto con el desarrollo hidroeléctrico, es crucial para el progreso socioeconómico de la nación, marcando un antes y un después en el sector agropecuario y energético de la República Dominicana.