Historiador destaca el impacto perdurable del régimen de Trujillo en República Dominicana
Santo Domingo.- El “Día de la Libertad”, que se conmemora cada 30 de mayo en República Dominicana, marca el aniversario del ajusticiamiento de Rafael Leónidas Trujillo en 1961, una fecha que sigue viva en la memoria colectiva del país. La figura de Trujillo, aún hoy, genera división entre los dominicanos, algunos de los cuales consideran la idea de repatriar sus restos y la creación de un museo dedicado a su dictadura.
José Guerrero, director del Museo Nacional de Historia y Geografía, expresó su rechazo categórico a la posibilidad de traer los restos del dictador a suelo dominicano, calificándolo como una afrenta a las víctimas de su régimen. “No hubo familia que no sufriera persecución o pérdida durante esa época”, afirmó Guerrero, destacando el dolor persistente en muchas familias afectadas.
El historiador y antropólogo recordó que, a pesar de vivir en un sistema democrático, ciertos elementos de la dictadura aún resuenan en la sociedad dominicana. Las expresiones que claman por un liderazgo autoritario reflejan, según él, una nostalgia por valores que imponen solución a los problemas mediante la fuerza. Destacó que quienes idealizan el régimen trujillista no vivieron su brutalidad directa.
Guerrero reconoció que, pese a la naturaleza opresiva de su régimen, Trujillo dejó un legado de desarrollo en infraestructuras como la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Palacio Nacional. Sin embargo, subrayó que estos aportes no pueden desvincularse de las atrocidades cometidas. Al discutir la posibilidad de un museo sobre la dictadura, Guerrero enfatizó la necesidad de un enfoque objetivo que muestre la historia sin distorsionar la realidad del régimen.
