La lucha silenciosa contra el trastorno disfórico premenstrual: una batalla mensual por la vida

La lucha silenciosa contra el trastorno disfórico premenstrual: una batalla mensual por la vida

La mañana después de haber intentado acabar con su vida, Annika Waheed se despertó con una nueva perspectiva al llegarle su menstruación. Fue como si un inmenso peso se hubiera aligerado de su ser, dejando atrás la desesperación que la consumía.

“¿Realmente hice eso?”, preguntó Annika a su hermana, quien la sostuvo con firmeza para protegerla durante la noche después de un intento de sobredosis. “Sí, lo hiciste”, respondió su hermana, aún en estado de shock. Annika, de 42 años, ha estado lidiando con el trastorno disfórico premenstrual (TDPM) por más de ocho años, una condición mental que se presenta con síntomas psicológicos y, en ocasiones, físicos.

Este trastorno afecta a las mujeres principalmente en momentos de cambios hormonales significativos como la pubertad, el parto o la menopausia, y ocurre una o dos semanas antes de la menstruación. A diferencia del síndrome premenstrual que causa irritabilidad y cansancio, el TDPM puede desencadenar una ansiedad severa y una profunda depresión. Los síntomas físicos como dolores de cabeza y fatiga se combinan con un malestar psicológico intenso, lo que puede llevar a pensamientos suicidas.

Organizaciones como la Asociación Internacional para los Trastornos Premenstruales estiman que este trastorno afecta a millones de mujeres en todo el mundo. Sin embargo, solo una pequeña fracción ha sido diagnosticada adecuadamente. En Escocia, investigadores han desarrollado una herramienta para ayudar a los médicos a identificar los signos de TDPM en las mujeres, con la esperanza de prevenir el suicidio asociado a esta afección. La Dra. Lynsay Matthews, quien lidera este esfuerzo, destaca la importancia de dialogar sobre el ciclo menstrual en las consultas médicas para comprender mejor su impacto en la salud mental de las mujeres.