Escenario político dominicano se reconfigura tras decisión judicial a favor de Gonzalo Castillo

Escenario político dominicano se reconfigura tras decisión judicial a favor de Gonzalo Castillo

El panorama político en República Dominicana se ha visto alterado luego de que el tribunal dictaminara un no ha lugar a favor de Gonzalo Castillo, eximiéndolo de enfrentar el juicio de fondo en el caso de corrupción conocido como Calamar. Esta decisión ha abierto la puerta a nuevas especulaciones sobre las elecciones de 2028 y la posibilidad de una segunda vuelta, algo que no se ha visto desde 1996.

Cándido Mercedes, experto en ciencias políticas, aconseja prudencia en los analistas, debido a que aún queda un largo camino hasta las elecciones. Sin embargo, la decisión judicial ha llevado a algunos a especular sobre un posible escenario de segunda vuelta. Ruddy Correa, también politólogo, sugiere que el partido gobernante, el Partido Revolucionario Moderno (PRM), podría beneficiarse de una alianza tácita con el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en una eventual segunda ronda electoral.

Correa afirma que el PLD probablemente se inclinaría a apoyar al PRM, que mantiene una popularidad superior al 45 %. Señala además que, debido a la división interna, ni el PLD ni la Fuerza del Pueblo tienen actualmente posibilidades de alcanzar una victoria por sí solos. En este contexto, Gonzalo Castillo emerge como el favorito del presidente del PLD, Danilo Medina, lo que podría influir en las aspiraciones de otros candidatos dentro de la organización.

Por otro lado, Mercedes destaca la consolidación de la imagen pública de Castillo, impulsada por su buena valoración en encuestas y el reciente restablecimiento de su visa por parte de la embajada estadounidense. Aunque subraya que la preferencia por Castillo no necesariamente implica que sea el candidato ideal para el país, remarca que el electorado del PLD parece favorecerlo en la actualidad.

En contraste, la Fuerza del Pueblo enfrenta desafíos internos, siendo Leonel Fernández su figura más destacada, aunque con una tasa de rechazo considerable. Mercedes menciona la posible entrada de Omar Fernández en el escenario político y sugiere que podría ser una opción más valorada por el electorado, aunque descarta una competencia directa entre padre e hijo por la candidatura presidencial.

Finalmente, Mercedes reflexiona sobre la tendencia histórica del país hacia el caudillismo político, argumentando que la adicción al poder ha impedido un desarrollo institucional pleno, un fenómeno que se ha repetido a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI.