A un siglo de su nacimiento, el enigma de la muerte de Marilyn Monroe persiste

A un siglo de su nacimiento, el enigma de la muerte de Marilyn Monroe persiste

Marilyn Monroe, quien falleció el 5 de agosto de 1962 a los 36 años, dejó un legado que todavía resuena en el mundo. Su vida estuvo marcada por el glamour y los desafíos personales, un contraste que ella misma atribuía a su complicada infancia y las presiones de la fama. La actriz, nacida como Norma Jeane Baker, se despidió del mundo en circunstancias que, aunque oficialmente catalogadas como “probable suicidio”, han sido objeto de especulación durante décadas.

Las teorías sobre su muerte incluyen ingredientes dignos de una película de Hollywood: intrigas políticas, relaciones con figuras poderosas y posibles secretos protegidos por agentes de inteligencia. La relación de Monroe con los hermanos Kennedy, en particular, ha sido un foco de atención constante, alimentando rumores sobre su posible implicación en su muerte.

El periodista británico Anthony Summers dedicó años a investigar este misterio. Comenzó su trabajo en 1982, en medio de la reapertura de la investigación por parte del fiscal de distrito de Los Ángeles. A pesar de no tener inicialmente un gran interés en Monroe, Summers se vio atrapado por la complejidad de su historia y la falta de cobertura precisa de su vida. A lo largo de su investigación, entrevistó a más de 700 personas, incluyendo a personas cercanas a Monroe en sus últimos días.

Su libro “Diosa: las vidas secretas de Marilyn Monroe” se publicó en 1985 y ha sido actualizado varias veces. Aunque Summers no encontró pruebas concluyentes de asesinato, sí descubrió evidencia de un encubrimiento deliberado de las circunstancias de su muerte. La relación de Monroe con los Kennedy sigue siendo un tema central en las teorías sobre su fallecimiento, alimentando aún el interés público y la especulación en torno a esta icónica figura del cine.