Blue Origin sigue adelante con el lanzamiento del cohete New Glenn tras incidente en prueba
La empresa aeroespacial estadounidense Blue Origin, fundada por Jeff Bezos, ha confirmado su intención de lanzar su cohete New Glenn antes de que acabe el año, a pesar de la explosión ocurrida durante una reciente prueba en el Complejo 36 de Cabo Cañaveral, Florida. Según la compañía, la mayoría de la infraestructura crítica de la plataforma de lanzamiento se mantuvo intacta.
Dave Limp, director ejecutivo de la empresa, expresó que los componentes esenciales, como los tanques de oxígeno líquido, hidrógeno líquido y gas natural licuado, siguen operativos y no presentan daños significativos. Esta situación representa una ventaja considerable para los planes de restauración, dado el largo tiempo de fabricación de estos equipos.
Aunque la estructura de soporte principal sufrió daños, los directivos de Blue Origin aseguran que puede ser reparada sin necesidad de ser desmontada. El propulsor conocido como “Never Tell Me The Odds” y otras etapas almacenadas también resultaron ilesas.
En cuanto a la configuración del cohete, Limp aclaró que no se prevén cambios en la distribución actual de motores. Además, Blue Origin ha decidido avanzar con un sistema de integración vertical, abandonando un proyecto previo de un nuevo transportador-elevador para el cohete.
La explosión podría generar fragmentos que lleguen a las costas cercanas, por lo que se ha recomendado al público no manipularlos por razones de seguridad. A pesar de estos contratiempos, Blue Origin mantiene su objetivo de lanzar el New Glenn este año, en un esfuerzo por desplegar 48 satélites de Amazon para el proyecto Kuiper, que busca ofrecer internet de alta velocidad a nivel global.
