La Unión Europea revisa plazos y flexibiliza normas bancarias

La Unión Europea revisa plazos y flexibiliza normas bancarias

La Unión Europea ha decidido aplazar hasta el año 2027 la entrada en vigor de las nuevas regulaciones sobre requisitos de capital por riesgos de mercado, que forman parte del acuerdo internacional Basilea III. Esta decisión se toma mientras se espera que Estados Unidos y otras jurisdicciones definan cómo implementarán estas normas.

La Comisión Europea ya había decidido postergar la aplicación de estas reglas hasta el 1 de enero de 2027. Adicionalmente, este jueves se adoptaron ciertas modificaciones temporales para mitigar el impacto que las normas podrían tener en algunos bancos europeos en términos de capital.

Según un comunicado del Ejecutivo comunitario, se otorgará una flexibilidad temporal por un periodo de tres años desde el inicio de la aplicación de las normas. La comisaria europea de Servicios Financieros, María Luis Albuquerque, afirmó que estas medidas específicas y de duración limitada ayudarán a mantener la igualdad de condiciones en los mercados financieros globales, mientras se sigue comprometido con las normas de Basilea.

Las modificaciones afectarán especialmente a la Revisión Fundamental de la Cartera de Negociación (FRTB), la cual busca calcular de manera más precisa los requisitos de capital en función de los riesgos reales que enfrentan los bancos en los mercados de capital. Con estas medidas, la Unión Europea se asegura de observar cómo evolucionan otras jurisdicciones antes de adoptar un enfoque definitivo a largo plazo.

Bruselas ha decidido ofrecer ciertos alivios en los modelos internos de evaluación de riesgos, lo que proporcionará facilidades operativas y de capital a las entidades bancarias. Además, se permitirá un tratamiento más flexible en el cálculo de requisitos de capital para los vehículos de inversión colectiva.

El Ejecutivo comunitario también ha introducido un multiplicador para neutralizar el impacto negativo en el capital de los bancos afectados, permitiendo que calibren sus requisitos de capital en función de la FRTB al nivel previo a estas nuevas normas.

Las modificaciones propuestas deben ser ahora ratificadas por el Consejo de la UE y la Eurocámara, quienes tienen un plazo de seis meses para presentar cualquier objeción a estas medidas. Con estos ajustes, la Unión Europea busca mantener la competitividad de sus bancos en el panorama financiero internacional.