El Dilema de las Enfermeras Dominicanas: Permanecer o Emigrar

La profesión de enfermería en la República Dominicana enfrenta desafíos significativos, como la sobrecarga laboral y salarios insuficientes, lo que está impulsando a muchas enfermeras a considerar la emigración hacia países más desarrollados.

Según la Organización Mundial de la Salud, se estima que para el año 2030 será necesario incorporar 4.5 millones de enfermeros adicionales para satisfacer las demandas de los sistemas de salud globales. Esta escasez ha convertido a los enfermeros en un recurso altamente demandado, con uno de cada ocho profesionales ejerciendo fuera de su país de origen.

En el caso dominicano, la situación es crítica. Países como Estados Unidos, España y Canadá buscan activamente atraer personal de enfermería, mientras que en los hospitales locales, las enfermeras enfrentan condiciones laborales difíciles, con salarios que a menudo requieren de dos o tres empleos para llegar a fin de mes.

Mariano Suazo, presidente de la Asociación Nacional de Enfermería, advierte sobre el riesgo de un éxodo masivo si se abren las puertas para emigrar. Las enfermeras dominicanas se ven tentadas por salarios significativamente más altos en el extranjero, como los 3,000 dólares mensuales que pueden ganar en otros países.

El portal Nurse.org destaca a Suiza como el país que mejor remunera a las enfermeras, con salarios anuales que superan los 120,000 dólares. Otros destinos atractivos incluyen Luxemburgo, Dinamarca y Australia.

En contraste, en la República Dominicana, los salarios de las auxiliares de enfermería han aumentado de 25,709 pesos en 2020 a 42,388.50 pesos en 2026, mientras que las licenciadas han visto un incremento de 31,713 a 52,379.25 pesos en el mismo período.

Berkys Romero, una enfermera dominicana que ahora trabaja en Italia, comparte su experiencia de emigrar en busca de mejores oportunidades. Tras prepararse durante un año, logró establecerse en Bolonia, donde disfruta de un salario de 2,200 euros mensuales y un entorno laboral más favorable.

En el ámbito local, enfermeras como Paola de Jesús y Luisa Soto describen las dificultades diarias de su profesión, desde la falta de personal hasta la carga emocional que conlleva el cuidado de pacientes. A pesar de los desafíos, muchos profesionales continúan ejerciendo con dedicación y vocación.

La situación de las enfermeras en la República Dominicana es un reflejo de las tensiones globales en el sector de la salud, donde la demanda supera con creces la oferta disponible.