Donación de Órganos: Vida y Legado Después de la Muerte
En la República Dominicana, la donación de órganos es un proceso regulado que puede realizarse tanto en vida como después del fallecimiento. Este procedimiento está sujeto a criterios estrictos que dependen del tipo de órgano, la condición del donante y las necesidades clínicas del receptor.
Durante el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, la nefróloga pediatra Mavel Almonte explicó que en vida, solo se permite la donación de órganos o tejidos que no comprometen la supervivencia del donante. El riñón es el órgano más comúnmente donado, ya que una persona puede vivir con uno solo. También se puede donar una parte del hígado debido a su capacidad de regeneración.
Además, en vida se pueden donar tejidos y componentes sanguíneos como la médula ósea, células madre hematopoyéticas, sangre, plasma y plaquetas. Estos son esenciales en tratamientos para enfermedades hematológicas y otras condiciones médicas.
Por otro lado, la donación después del fallecimiento es posible solo en casos de muerte encefálica confirmada, generalmente en pacientes en unidades de cuidados intensivos. José Juan Castillo, director del Instituto Nacional de Coordinación de Trasplantes (INCORT), señaló que en estas circunstancias, órganos como el corazón, hígado, pulmones y riñones pueden ser donados.
El proceso de donación cadavérica requiere la confirmación médica independiente del diagnóstico de muerte encefálica y la autorización de los familiares, incluso si el fallecido expresó su deseo de ser donante en vida.
En el país, el trasplante renal es el único cubierto por la seguridad social desde octubre de 2021. El costo para el paciente es mínimo, ya que el sistema cubre la mayor parte del procedimiento, una vez aprobado el protocolo correspondiente.
Actualmente, el INCORT trabaja en la inclusión del trasplante hepático en la cobertura del sistema, con protocolos en fase de aprobación. En el último año, se realizaron aproximadamente 420 trasplantes de córnea, destacando la dependencia de córneas compradas en el extranjero.
A pesar de la capacidad técnica para realizar múltiples tipos de trasplantes, el principal desafío sigue siendo la baja tasa de donación y la negativa familiar, influenciada por el miedo, la desinformación y factores culturales.
