Berna González Harbour: La Novela Negra como Reflejo Social
El género policíaco se presenta como una puerta de entrada ideal para aquellos que desean enamorarse de la lectura. En el evento ‘Mar de Palabras’, tuvimos la oportunidad de conversar con Berna González Harbour, una de las autoras españolas más galardonadas en este ámbito.
González Harbour, reconocida periodista de ‘El País’ y ganadora de prestigiosos premios de novela negra como el Dashiell Hammett y el Granada Noir, compartió sus experiencias en Santo Domingo. Aquí, comenzó a esbozar los primeros capítulos de su próxima obra.
La autora defiende que la novela negra no está infravalorada. Para ella, este género es un espejo de la sociedad, un medio para explorar el abuso de poder y las dinámicas entre abusador y víctima en diferentes contextos, desde el narcotráfico hasta el crimen de género.
A pesar de que algunos consideran la novela negra un género menor, González Harbour sostiene que ha ganado reconocimiento literario. La crisis mundial ha impulsado su popularidad, ya que este tipo de narrativa aborda la incertidumbre y la complejidad del mundo actual.
La autora también reflexionó sobre la evolución del género desde los años 30, cuando los detectives eran figuras solitarias y bebedoras. Hoy en día, personajes como Montalbano disfrutan de la vida, y el género se ha enriquecido con la presencia de mujeres detectives.
González Harbour considera la novela negra un mapa del mundo que permite a los lectores viajar y conocer diferentes culturas sin moverse de casa. Para ella, escribir es una pasión que nació en su infancia, una forma de elegir palabras para contar historias.
Aunque su carrera periodística ha sido extensa y variada, desde la corresponsalía hasta la columna de opinión, la escritura de ficción le ofrece una libertad creativa que el periodismo no permite. Actualmente, se encuentra desarrollando una nueva novela que, aunque no es de género negro, explora la España contemporánea y del pasado.
La autora también abordó temas como el colonialismo en su obra ‘Qué fue de los Lighthouse’, inspirada en la experiencia de su abuelo en África. Reconoce que escribir sobre la familia es un desafío, pero una vez que los personajes toman vida propia, el proceso se vuelve liberador.
